"Si dejas de aprender, dejas de enseñar" (Joan González)

2015/02/11

LA ÉTICA DE LOS TIEMPOS MUERTOS


Recientemente, (25 de enero)  a raíz de la solicitud de un tiempo muerto a falta de 4 segundos para acabar el partido , del entrenador  Ibon Navarro, del Kutxa en el partido jugado en Vitoria contra el Barça, me hizo reflexionar sobre la ética entre los entrenadores respecto al “Time out”.

En este partido no estaba en juego el basket-average, y me sorprendió que Ibon pidiera un tiempo muerto. Al finalizar el partido Xavi Pascual le recriminó a su colega la necesidad de pedir este tiempo.

En los periódicos cada uno dijo lo que pensaba, y la prensa local llego a decir que Pascual tuvo una actitud infantil ante este tiempo de Ibon Navarro.

Muchos de los que escriben en blocs de baloncesto, he notado que han pasado por encima de este tema y no le  han dado mas importancia. Pero yo creo que si la tiene.

Como decía el fallecido Manel Comas, los entrenadores debemos tener un código ético no escrito para determinadas situaciones. Vi ese partido entre Kutxa i el Barça, donde defensivamente el equipo catalán estuvo muy flojo i el equipo Alabes estuvo muy acertado en el ataque. Fue un partido para olvidar de los azulgrana, y al final vino la estocada. Sin el basket-average en juego, perdiendo de 7 puntos, con balón a favor de Kutxa, y Ibón pide el tiempo muerto a falta de 4”.

Intento ponerme en la piel del entrenador local y pienso...¿Para qué este tiempo muerto? ¿ Qué quieres conseguir?. Aún haciendo 2 o 3 puntos mas. ¿Eso es más importante que tu relación con otro entrenador?

Y al contrario ¿Qué le dice un entrenador a un equipo que hizo un desastre defensivamente ante la construcción de la jugada del rival y la situación en la que se produjo? ¿Cómo se siente él ante esta situación... cuando lo que quieres es irte rápido del parquet y olvidar el partido.

Somos entrenadores, y debemos pensar en nuestro equipo, eso es evidentemente, pero por delante de esto hay unas normas no escritas que yo creo que se han de cumplir. Estamos demasiado solos como para obviar, que debemos ser respetuosos e intentar no hacer daño a nuestro colega del otro equipo.

Yo como entrenador he tenido muchas ocasiones para pedir este tiempo muerto, y si, quizás piensas: “me iría bien para preparar una estrategia final, que en otro partido me seria útil”. Pero después rápidamente pienso en este entrenador del banquillo contrario, que esta sufriendo por la derrota...y me digo a mi mismo, que es más importante ahorrar-le a este entrenador, estos momentos de sufrimiento.

No sé si esto es romanticismo. Y tampoco se si esto es aprobado por el resto de entrenadores. Sólo se que este tiempo muerto a mi no me gustaría que me lo pidieran. Y en mis clases de dirección de equipo digo: que sino es por un basquet-average, no veo justificación a un tiempo muerto a 4” del final y con todo decidido, después cada cual que actúe según su conciencia.



2015/01/12

"EL ENTORNO, ESE ENTRONO"


Los que llevamos años entrenando, identificamos a aquellos entornos que al principio todo y pareciendo agradables, se vuelven agrios con el devenir de algunas situaciones.

En una asignatura que doy a los Entrenadores, siempre les comento que cuando entras en un club hay dos cosas que has de tener en cuenta:

  1. “Que te queda un día menos para salir”, y es obvio. Pero esta frase intenta reflejar la importancia de saber que somos  itinerantes.

  1. El directivo que te abraza el primero y te dice que bien que hayas venido, por que lo que estaba ocurriendo era impresentable, etc, Será el primero que dirá lo mismo de ti cuando a él no le convengas por muchos motivos, algunos de ellos, creedme,  inexplicables y fuera del ámbito de la razón, si esto no se explica desde el egocentrismo.

Evidentemente, estos dos puntos hay que situarlos en un contexto y no han de ser precisamente ciertos en todos los casos, pero va bien para ser precavido y tener en cuenta que lo que parece magnífico hoy, mañana puede no serlo. Y os lo dice un entrenador enamoradizo con los entornos de los clubes

Hay entornos visibles (como los padres y madres de los jugadores, los mismos jugadores...) y ante estos, cada uno que escoja el camino que mejor crea oportuno. En formación hay entrenadores que no tienen ninguna relación con los padres y otros que se van a cenar después de los partidos, Yo tengo mi opinión al respecto, pero es difícil aconsejar en esto, y forma parte también del recorrido vital que tiene que hacer un entrenador.

Pero hay entornos “invisibles”, y esos no quiere decir que no los veas. Están ahí, llevan años labrando su cosecha y no van  a permitir que tu escojas las uvas, las exprimas y el vino que saques no sea el que ellos se habían propuesto. No van  a permitir que tu digas que no vas a regar el cepo a diario sino a intermitencias. Ellos siempre lo habían hecho así, y habían hecho vino. ¿Porqué vamos a cambiarlo ahora?.
El entorno invisible, es el mas desagradable, porque saben los entresijos de un club, saben sus grietas, y lo mas importante, tienen alguna parcela de poder, y tu no tienes ese conocimiento amplio del club, y cuesta distinguir quien esta a tu lado y quien no.
Por lo tanto ante esta situación, hay que conservar la calma. Hacer la triple T (que decía el Sr. Golobart en La Vanguardia). Trabajar, trabajar, trabajar. Después ser empatico, relacionar-se lo justo, y abstenerse de valorar situaciones ajenas a tu equipo, y si son del tuyo... hacerlo con una persona de confianza.

Algunos les parecerá exagerada esta propuesta. Pero entrenadores, nosotros debemos entrenar, y controlar lo que podemos y debemos controlar. Lo demás si intentas dominar esta situación, entras en estados de obsesión, que conducen a la paranoia, donde piensas que hay una persecución hacia ti. Y claro esto al final afecta a tu triple T.
Un entrenador, tanto da de formación o no, tiene que estar seguro del trabajo que está haciendo. Tienes que marcarte una línea y no alejarte demasiado de ella, no tienes que ser ni muy rígido ni dar excesivas vueltas. Has de saber cual es tu objetivo. Imputs exteriores los habrá siempre. Pero lo que distingue a un entrenador con criterio de otro que no lo tenga, es aquel que estando abierto a aprender, tiene claro que metodología aplicará, con los recursos disponibles y sobre todo con objetivos realizables.

Si haciendo eso te echan, bienvenido sea el despido. Lo realmente negativo para tu salud mental, como entrenador, es que te despidan, siendo conciente que no has sabido seguir esta línea que te habías trazado, y que nunca debiste abandonar, muy al contrario,  ese entorno visible e invisible, hicieron que tu regaras los cepos y ellos recogieran su cosecha de vino.

2014/12/31

FELIZ "PELOTA NARANJA" 2015





Ya hace ocho años que abrí este blog, para expresar mis inquietudes y reflexionar sobre temas de baloncesto. Hasta ahora 116 artículos, donde muchos de vosotros habéis leído y expresado vuestra opinión.
Tenemos amor a este deporte. Unos escriben, otros leen, otros entrenan, otros juegan, otros acompañan a sus hijos a los pabellones, otros dirigen los clubes, otros arbitran los partidos, otros son delegados, otros abren y cierran nuestro rincón de trabajo diario. De alguna forma agradezco a cada uno de ellos, ese espacio de tiempo que dedican a la pelota naranja.

Desde aquí deseo que el año nuevo 2015, nos de los ánimos suficientes para no dejar de creer en lo que hacemos y que este deporte siga uniendo a las personas.

Feliz 2015

2014/12/18

LOS ENTRENAMIENTOS EN UN EQUIPO DE FORMACIÓN

Me gustaría reflexionar sobre los entrenamientos que se hacen en los equipos de formación. Pero no quiero hacerlo sobre los “teams” de preferente, (cadetes, juniors, etc) que luego van a campeonatos autonómicos o estatales. Quiero reflexionar sobre  aquellos equipos en edades de mini y pre-infantil, que es donde se encuentran la mayoría de entrenadores formadores, y de los equipos,  “llamados”,  de formación.

He puesto “llamados” entre comillas, porque la realidad es bien distinta y no responde a la globalidad que debería significar esta palabra.

Antes de todo querría dejar claro que son bastantes los entrenadores que me han sorprendido gratamente al ver su nivel de entrenamientos. Su metodología de trabajo y ver como pautan el entrenamiento, como lo dirigen y sobretodo, y muy importante, donde enfatizan la corrección, sobre que aspectos intervienen mas, y cual es el trabajo formativo que muestran en los entrenamientos.

Ya no me ha sorprendido tanto, ver algunos entrenadores, realizando ejercicios  con chicos entre 8 a 12 años, como por ejemplo “trenzas” en ataque, sistemas de fondo y banda, trabajo de ataque con 4 abiertos  y el chico/a mas alto en medio (Este tema habría que debatirlo en profundidad, por que como es posible que nos “carguemos” a un chico/a de esta manera)para hacer puntos con facilidad, y hasta algún sistema para situaciones finales con Bloqueo Directo..... y ayudas defensivas, sin trabajar la responsabilidad individual.

Evidentemente, esto lleva a engaño, porque muchos de estos entrenadores que hacen este tipo de entrenamientos, experimentan mas victorias en su casillero, consiguen mayor reconocimiento en su club, y están mas valorados por los padres, que los entrenadores que trabajan situaciones “de naturalidad”, que insisten en la corrección de la técnica individual, que trabajan la movilidad en ataque, sin determinar posiciones por altura, que hacen ejercicios de juego sin balón y con balón, etc.

Pero mis preguntas y mis reflexiones a la vez, son ¿quién supervisa los entrenamientos de estos entrenadores? ¿No debería ser el coordinador el que diera las pautas del tipo de trabajo técnico/táctico a los entrenadores, por edades de los jugadores? ¿No se debería planificar los ámbitos de mejora individuales y de grupo?.

Veo clubes donde los entrenadores hacen cosas distintas con las mismas edades, donde no hay una línea de continuidad en la planificación. No todo es culpa de los entrenadores. Éstos se equivocan con su tipo de entrenamientos, pero deben tener un entrenador referente, un coordinador de área, que les ayude en este proceso de trabajo de entrenamiento para unas edades tan importantes como las que se dan entre los 8 y los 12 años.

Son estos mismos coordinadores, quienes DEBERAN defender a “sus” entrenadores, porque un buen trabajo, seguro que lleva a conflictos con muchos padres que no entienden que por encima de un resultado, está el aprendizaje como jugador de una forma integral, donde no se desvincule la formación de los valores  deportivos a adquirir.

Los entrenadores de formación han de entender y ser concientes, que su trabajo en los entrenamientos son la piedra angular para que los chicos y chicas tengan un buen desarrollo en todos los sentidos, y que quizás, y digo sólo quizás, es mas importante vincular aspectos de diversión, de relación, y de educación deportiva por encima de situaciones específicas de baloncesto, que evidentemente tienen que ser proyectadas.

El entrenador que sea capaz de unir estos aspectos de globalidad con la especificación del juego, el que sea capaz de ilusionar sin el cebo del resultado, sino sobre la mejora y diversión diaria, demostrará que la satisfacción no pasa por “colarle” al entrenador del otro equipo, una jugada de fondo que acabe en canasta, o un juego de disposición táctica que le haga ganar un partido, sino que la gran satisfacción pasa, por ver como demuestras tus habilidades haciendo del trabajo y el esfuerzo, una virtud por si mismos,  sin el recurso del resultado,

Os animo a probarlo y ...a defenderlo!!!




2014/12/16

¿QUÉ ES SER BUEN ENTRENADOR?

¿Qué es ser buen entrenador?

Son muchos los que decimos. “Es buen entrenador/a”. Pero detrás de esta frase, ¿Sabemos cual es su significado? ¿Cuáles son nuestros parámetros para afirmar que un entrenador, es un  buen entrenador o no?.

Los resultados, su relación con los jugadores, la gestión del equipo, su metodología, su capacidad de trabajo y transmitirlo,  etc... son algunos de los parámetros que es posible que utilicemos para esta valoración.

Pero la verdad es que cuando opinamos, realmente no sabemos nada de la mayoría de ítems que he mencionado. Opinamos sin haberlos visto entrenar, sin saber que tipo de metodología utilizan, sin saber realmente cual es la gestión del vestuario, (esto siempre viene  muy distorsionado, en función de como ha sido la relación del jugador con este entrenador), ni de como trabajan en los entrenamientos.

Entonces...¿Sobre que opinamos? ¿Sobre que opinan?

He visto entrenar a muchos entrenadores. Algunos de ellos me han parecido extraordinarios, pero por ejemplo después en el partido no exponian toda su capacidad. También he visto lo contrario. Entrenadores que su trabajo diario es “precario” pero tienen algo innato para la lectura de partidos, que les hace ser competitivos. He visto entrenadores que tienen las dos vertientes de entrenar, gestionar muy bien y dirigir también extraordinariamente

Pero y sigue mi pregunta: ¿Qué es para vosotr@s, ser buen entrenador?

Seguramente cada uno tiene una idea, de lo que para él significa ser buen entrenador. No nos pondríamos de acuerdo en que parámetros pesan mas que otros.  Sencillamente porque para cada uno de nosotros hay visiones diferentes de lo que significa entrenar. Así pues estaríais de acuerdo conmigo en que la valoración de buen entrenador es tan subjetiva como estéril, y en cambio todos coinciden por ejemplo, que algunos entrenadores mediáticos, son grandes entrenadores.

Mi respuesta es sencilla, y es sólo mía. Se juzga a un entrenador básicamente por sus partidos. Y antes que nada ya os digo que no es ninguna crítica. Puesto que los entrenadores no son observados en sus entrenamientos, su puesta en escena es el partido, y es allí donde la observación cobra ventaja. Como se mueven sus jugadores, como defienden, como atacan, como gestiona el banquillo, como gestiona el partido, su habilidad para enfrentarse a adversidades, como es su relación con el “envoltorio”, como domina la escena...y podríamos poner muchos ejemplos.



Joaquin Sabina tuvo un problema de ansiedad en el escenario de Madrid, comprensible por múltiples razones y me pregunto como es que los entrenadores aguantamos el “miedo escénico”, por que a Sabina van a aplaudirle por sus canciones, pero a nosotros, amigos colegas, os aseguro que no van a aplaudirnos a una cancha. Y en cambio ahí estamos, gestionando emociones, tácticas, contrariedades, padres, directivos, etc.

No se qué es ser buen entrenador. Se que significa para mi y la mayoria de nosotros SER entrenador. Trabajar durante la semana fuera y dentro de la cancha, vivir los fines de semana condicionado a la pelota naranja, gestionar jugadores, gestionar un partido, y tener seguridad entre lo que tu sientes y lo que necesita tu equipo, tener equilibrio entre lo exterior y lo interior. Casar tus expectativas con las de tu club...Y saber que nunca va a ser suficiente.









2014/10/29

UN SABADO CUALQUIERA



Oigo un pitido, aplausos, un sábado por la mañana, en un lugar cualquiera...Entro, partido de minis y observo.
Dos equipos, dos entrenadores, un arbitro y veinticuatro  jugadores.

Me pongo en una esquina y observo a los entrenadores. En un lado un entrenador que habla con los jugadores, motivación constante y correcciones puntuales, aun con el juego en vivo. No hay posiciones, todos ocupan espacios.  Otro muy diferente, indicando a los jugadores.. ”pasa, corre, tira, corta...” mil órdenes, mucha dirección, los mas altos al lado del aro para que hagan canasta fácil, los pequeños corriendo.

En el otro lado observo valores importantes, jugadores que hacen falta y piden disculpas, en el otro lado jugadores que no aceptan disculpas...no han podido hacer los dos puntos que son lo mas importante para su entrenador. o ellos, ahora así lo piensan. En un lado ayudan a levantarse a un jugador contrario, en el otro van a defender rápido, no quieren que les hagan canasta.

Estos últimos ganan siete de los ocho tiempos establecidos. Los padres contentos, el entrenador con una sonrisa de complicidad con el mismo, visto  su trabajo ya que han ganado, en minis en una de los 70 grupos establecidos, de los 300 partidos jugados esta misma mañana (por decir algo) en Catalunya. Seguramente saldrá en la portada de Mundo deportivo, Sport, etc...o en la web del club.

Entre medio,  un arbitro, joven, sin ganas (total son minis), andando, no hay pedagogía del arbitraje, no habla con los jugadores ni con entrenadores. Marca las situaciones desde muy lejos, no utiliza un criterio uniforme, los jugadores se lo miran y sus caras denotan dudas....
Él no tiene ninguna de su trabajo...Lástima.

Al lado los padres. Quejas del arbitraje. Los padres de los niños ganadores contentos aplaudiendo por que ven que sus hijos hacen canastas y ganan con relativa facilidad. Al otro lado padres desencantados. Sus hijos no hacen las mismas canastas. “El entrenador no hace jugadas y así no podemos ganar”, los jugadores están decepcionados.. Han perdido.

Salgo del pabellón...Y pienso en la decepción de los jugadores que es la misma que la mía después de “observar” lo que vi....

Es cierto que hay muchos equipos, muchos jugadores, entrenadores y árbitros, y que el baloncesto esta vivo. Pero no hacemos pasos como entrenadores para inculcar los verdaderos valores, del deporte colectivo, ni como árbitros para hacer pedagogía con su presencia en la cancha y la gran responsabilidad que tienen, ni como padres para valorar a estos entrenadores  que dedican horas, sueños, y ilusiones en entrenar para generar educación y no victorias.
En minis dejen la victoria en casa y salgan a pasear la diversión, ...Jodido marcador!!!!





2014/09/23

CUIDAR LAS FORMAS, EN LA FORMACIÓN


He leído muchas críticas, hacia  los entrenadores jóvenes que no comparto. Muchos de ellos tienen ilusión, formación y pasión por este deporte del baloncesto. Muchos se preparan y son buenos entrenadores de formación.

Son grandes avanzados, en las nuevas tecnologías aplicadas al baloncesto y tienen un gran acceso mediante las redes sociales, a una interacción con sus jugadores y con el club al que prestan sus servicios como entrenadores.

Hablando con un entrenador de bastante edad y que se dedica a la formación de entrenadores en USA, me decía que en una de sus visitas a España, encontraba que aun con pocos medios (nosotros no tenemos sus canchas de baloncesto, ni sus infraestructuras deportivas), veía  a los entrenadores  de aquí con una buena formación de baloncesto, pero que en cambio veía déficits en lo que se refiere a las formas, en los entrenadores.

Él se refería, a que aquí no le damos importancia a aspectos de educación deportiva y que hemos olvidado, en su aplicación, también a los jugadores, obviando que no sólo somos formadores de baloncesto sino que también educadores deportivos.

Eso me ha hecho reflexionar, cuando yo siempre “he obligado” a mis jugadores a saludar al entrenador,  antes de una sesión de entrenamiento. Muchos de ellos han mostrado su sorpresa, y durante algunos entrenos he notado falta de habito hasta acostumbrarse a una rutina, que para mí adquiere mucha importancia. El saludo formal no es sólo un acto rutinario, para mí es un: “hola que tal, como ha ido el día, que tal los estudios, la familia, etc... bienvenido a la sesión de entrenamiento”. Sólo con ver  como te dan la mano, como te miran, como responden, intuyes  como se encuentra el jugador, su estado de ánimo, su predisposición, etc., y son unos segundos donde tu entrenamiento individual ya ha empezado. Puedo decir que con el tiempo consigo saber como está el jugador en función de este saludo. Pero más allá de la información que te da el jugador, para mí es un momento educacional importante. Ves a una persona y le saludas. ¿¿Cuantas veces un niño, conoce  a alguien y no es ni capaz de saludar??

Este entrenador me decía, que para ellos las formas son muy importantes. Si, ya sé que hay cosas que no nos gustan de la mentalidad americana, pero a mi personalmente esto me seduce mucho. El respeto que el jugador tiene a su entrenador, dentro y fuera de la cancha. El entrenador es considerado como una persona importante en el proceso educativo, de formación global. Pero esto a aparte de la mentalidad, también lo hemos de ganar nosotros. Ser capaces de formar en las formas. Y en eso entrenadores veo muy poca formación.

En el colectivo de entrenadores he visto algunas veces como  son incapaces de saludarse y hablar entre ellos de como les va la temporada. Como pretendemos que nuestros jugadores hagan lo mismo, si lo que ven en sus formadores, es una relación fría, distante, y a veces incluso enemiga.

Los clubes deben apostar por una nueva estrategia, que vaya más allá de la victoria deportiva. Deben apostar por la contratación de entrenadores que no sólo tengan conocimientos de baloncesto.

Los entrenadores han de ser referentes deportivos y educacionales. Los jugadores tienen que recordar al club donde han hecho deporte, no sólo por los logros deportivos, si los ha habido, sino por como han sido capaces de influirles en su apuesta de futuro integral. La vida no es ganar o perder. La vida es luchar, ser solidario, humilde, generoso, respetar y ser tolerante  con los demás, saber afrontar las frustraciones y los momentos difíciles, gestionar los éxitos. Trabajar en grupo para un objetivo común, etc.
Me pueden decir, ¿cuales de estos aspectos no están presentes en nuestro día a día de un entrenamiento o partido?

Los aspectos, de las formas y sus contenidos, en la educación, en las prendas de vestir adecuadas, en nuestra interacción con directivos, padres, etc., deben ser normas para nosotros.
Nuestra imagen global  es fundamental en la interiorización de la formación de los jugadores. Ellos vienen a aprender a jugar a baloncesto, cierto. Pero nuestro objetivo ha de ser... Formar jugadores, para formar personas, para formar en actitudes, para formar en valores.

Si no, me pueden decir entrenadores, que sentido tiene entrenar???