"Si dejas de aprender, dejas de enseñar" (Joan González)

2012/08/27

UN AÑO MAS





Un año mas. Cada año es diferente. Vienes a entrenar y lo que te encuentras a parte del calor, rara vez es lo mismo, aunque hay situaciones que identificas de inmediato y ya sabes de que va.
Como entrenador, la pretemporada es la etapa mas dura del ciclo de la competición. Muchos días, muchas ideas, muchos conceptos que ordenar en poco tiempo, encontrando situaciones que ralentizan esta planificación. Jugadores que se lesionan, que por motivos laborales no pueden ser constantes, que vienen en mal estado de forma...Miras tu planificación semanal, y vas poniendo líneas rojas de lo que queda por hacer y hay que posponer.
Siempre hay un día que si miras toda la planificación global hasta el primer día de partido, te coge depresión y tienes el día tonto, es decir, aquel que tenemos todos los entrenadores, y te dices...no llego a tiempo, la defensa no está como debería, los conceptos de ataque están aun verdes...

Paralelamente ves a los jugadores cansados por el esfuerzo, muchas veces quejándose, y ajenos al primer partido de competición. Ellos siempre piensan que somos unos exagerados. Es cierto, que la locura siempre es un acompañante en nuestro viaje al lado del balón del baloncesto y además os digo que con el tiempo va a más. Y lo peor es que los jugadores lo saben. Si si... saben que estamos locos, y ellos no quieren enloquecer con nosotros, por eso vemos como buscan sus risas, sus momentos de aislarse...Definitivamente están mas sanos mentalmente que nosotros, ni que decir tiene físicamente.

Nunca habéis tenido la sensación de que estas explicando o repitiendo conceptos y ellos te oyen pero no te escuchan? Nosotros para protegernos le decimos al entorno, es que están cansados. No... no están cansados, lo que pasa es que su idioma no es el nuestro y nos empeñamos en hablar diferente.

PERO entonces por arte de magia (siempre ocurre) te llaman otros entrenadores) y te cuentan lo mismo que te esta pasando a ti: Un jugador que no había avisado se ha ido de vacaciones, a otro en el trabajo no le dan permiso para un partido, una lesión inoportuna la tiene tu mejor jugador, van atrasados en su planificación....No es magia, es la realidad!!! La realidad de un baloncesto diferente a lo que nosotros tenemos en mente, de un tiempo que ya no volverá como Boby Knight predicaba. Señores esto ha cambiado, y lo triste es que nosotros (los que llevamos años entrenando) hemos sido capaces de incorporar cosas nuevas al baloncesto, pero no hemos sido capaces de pensar que la realidad social no es la misma que nos rodeaba hace 20 años. No hemos “leído” (famosa palabra aplicada al baloncesto) bien que el jugador tiene otros muchos intereses, y que el baloncesto no es el centro de su universo terrenal, tal como a la mayoría de entrenadores nos pasa, producto evidentemente del grado de locura que hemos ido fabricando. Léase ir con el coche pensando en alguna jugada, léase andar hablando solo, léase estar sentado en una grada y estar aislado pensando en tu mundo que es tu equipo de baloncesto, y otras manifestaciones, de las que estoy seguro muchos entrenadores se sentirán identificados.

Aún así, cuando hoy vaya a entrenar, seguiré teniendo la misma ilusión que cuando empecé hace 27 años, por intentar que los jugadores no solo mejoren en su juego, sino también transmitir toda la pasión que siento por este deporte.

 
Buena temporada a todos...seguimos trabajando

2012/06/21

JORDI VENTURA.,SE RETIRA CON SU CAMISETA DE SIEMPRE...LA DE L'UE MATARÓ




Hay muchos jugadores de los que podría hacer un escrito, por que en verdad hay muchos que son merecedores de ello, por mi parte y por la de muchos otros entrenadores. Pero estos mismos jugadores me perdonaran seguro, que hoy hable de un jugador que ahora se retira, como es Jordi Ventura.

Este base pequeño, que siempre ha estado ligado a su club y ha pasado por todas sus categorías, representa el sueño de cualquier deportista. Crecer y formarse en un club, retirarse y además ser un referente para todos los que empiezan a jugar en eso que se llama baloncesto.

Jordi ha sido un jugador diferente. Limitado en principio por su baja estatura, en un baloncesto moderno donde se busca un director de juego alto, él ha sabido manejar este supuesto déficit, con una gran velocidad, un gran tiro exterior en movimiento y una gran visión de juego. Cierto es que, su proceso como director de juego ha sufrido altos y bajos, por que a Jordi le gusta anotar. Quizás esto no tendría mérito por si sólo, pero si que lo es por dos circunstancias, que son poco habituales y singulares.

Una, el hecho de que siempre ha querido triunfar en su club, el club de su ciudad, l’UE Mataró. Aunque ha tenido buenas ofertas para irse, Jordi ha tenido la cabeza bien amueblada, fomentando una buena formación académica y haciendo sacrificios para seguir siendo siempre uno de los jugadores mejor valorados de la liga EBA. Jordi sabía que para poder llegar a ser este tipo de jugador tenía que poner mucho de su parte. Y lo hizo. Siempre mesuro muchísimo sus horas de descanso, nunca bebió alcohol, ni fumó, y cuidó hasta el extremo su físico, para que se cumpliera su sueño..

La otra circunstancia, es el hecho que ha tenido que soportar una gran presión siempre, porque durante muchos años, su padre, Joan Ventura, excelente persona y gran gestor del club UE Mataró, ha sido el presidente de la entidad. Esto ha significado tener que jugar, siempre, con la crítica al lado del número 11 de su camiseta. Pero Jordi ha conseguido jugar con todos los entrenadores que han ido pasando por el club. Grandes entrenadores como Quique Spa, Como “Matraco” Maragall, Tito Sobrin, etc…, han confiado en él como director de equipo.

La relación como entrenador con Jordi no ha sido fácil, no porque fuera un jugador que generase problemas, sino por que esta misma obsesión de perfeccionismo y de amor a este club (tenia un miedo enorme a fallar a su gente, a los niños de su club, etc…), le impedía muchas veces ser objetivo delante de situaciones que se daban durante la temporada, y las derrotas las vivía como fracasos personales.
Muchos y buenos adversarios deportivos, han intentado frenar a este gran jugador y muy pocos lo conseguían, por que Jordi tenia una cosa que muy pocos jugadores que he entrenado han demostrado, y es la capacidad de superación constante ante adversidades y un aspecto más importante… cada sesión de entrenamiento era su último entreno, es decir le dedicaba todo el esfuerzo posible.
Nos deja un jugador que ha marcado una época en l’UEMataró, él seguramente ha sido el mas “groc” de todos, y deja una escuela que hay que imitar, la del valor del esfuerzo, la humildad y el compromiso hacia un club.

He sido su entrenador en algunas etapas de su vida, y tengo en la memória muchos recuerdos, como los viajes en autocar, donde casi siempre se sentaba con su ordenador a mirar partidos o cosas de baloncesto. Recuerdo sus miradas en la cancha, en las que entendia rápidamente lo que queria y lo interpretaba con rapidez, pero hay una cara que recuerdo en especial... Cuando el equipo ganó el campeonato de EBA en el 2010, su rostro reflejaba una alegria inmensa, pero más, un descanso por conseguir un premio buscado con tanto esfuerzo
No soy quien para pedir que se retire su camiseta en el “Palau Josep Mora de Mataró” (mítico campo, con olor a baloncesto de verdad), pero si para que se le rinda un merecido homenaje en su ciudad y en la entidad deportiva donde siempre ha estado vinculado.

Feliçitats Jordi per aquests anys de básquet que ens has donat.

2012/05/31

CUANDO LOS RECUERDOS INVADEN EL PRESENTE



Tengo la costumbre de tener colgados en una pared, las fotos de todos los equipos que he dirigido. La mirada que recae sobre esos cuadros, no es la mirada de quien no ha vivido estos momentos. Muchos que vienen a mi casa los observan y preguntan por algunos jugadores, por los resultados o éxitos y fracasos.
Nada mas lejos de “mi mirada”... Cuando yo profundizo en estos cuadros, veo muchas mas cosas. Mi mirada es profunda y larga y los recuerdos se entrelazan emocionados sobre aspectos básicamente anímicos. Lo que nos da un equipo a nivel interno, de las emociones, es lo que realmente nos une para siempre con aquel grupo.

Cuando me siento y veo la pared llena de estos cuadros, me invade una cierta tristeza. Como decía un día mi amigo Joaquín Arnal, las cosas no son como antes. Ves fotos colgadas de hace años y los jugadores emocionados recuerdan esas etapas de baloncesto como una vivencia extraordinaria, yo diría que casi primordial en su secuencia de la vida, y que de alguna forma u otra han marcado su camino personal y incluso profesional.
Cuando los recuerdos del pasado invaden el presente, es que éste no es como el pasado. Cierto es que con el tiempo la memoria hace selectiva los momentos, sobretodo los positivos, y la tendencia es a sobre valorar las situaciones que nos han dado satisfacción.
Miro esa pared ahora con 50 años y 27 entrenando ininterrumpidamente, y pienso que he dejado muchas cosas en el camino. Mis hijos han crecido con un padre hipotecado por los fines de semana y gran parte de esos años de viajes que ocupaban todo el fin de semana. He estado entrenando con la incomprensión de compañeros de trabajo, que ven en nosotros unos bichos raros, por dedicar noches de entrenamiento y días de trabajo personal para darlos a este deporte. He entrenado durante diez meses al año sin prácticamente un fin de semana tranquilo y relajante.
No sabría responder si ha valido la pena hacer todo esto durante 27 años. Pero cuando miro esos cuadros llenos de jugadores y las historias que me han acompañado durante estos años, pienso que este esfuerzo no ha sido nada, comparado con la cantidad de amigos, que me ha dado este deporte, con los grandes momentos vividos.

 

Pero tengo que decir que yo antes sentía el “olor de los vestuarios”, ese tan característico que mis colegas de mi edad, sabrán identificar como yo. Ese donde se cuecen las relaciones, donde ves llorar, donde ves sufrir, donde ves la alegría, donde ves la frustración, donde ves la motivación.... Ahora los vestuarios no huelen igual. Ahora fichas a un jugador y solo sabe que el vestuario es para cambiarse. Ve un balón y no sabe que es la pieza vincular de una relación de grupo, sino que ve en ella, un objetivo para hacer puntos. Ve un compañero y seguramente solo sabe de él su número de camiseta y como un rival muchas veces. Ve un entrenador y lo ve como un obstáculo para sus minutos de juego y no como un profesional que le dará opciones de juego y mejora en los entrenamientos diarios.
Me invade la tristeza de pensar que quizás ya no quedan demasiados jugadores así. Me invade la preocupación de ver entrenadores tecnócratas donde su libro de entrenamientos es la estadística, la observación de video , y que vean los jugadores como piezas de ajedrez.

Pero también me invade la alegría de ver que conocí generaciones de jugadores y entrenadores donde lo más importante era pertenecer a un vestuario y pisar juntos una cancha de baloncesto. Por que sino has experimentado todo esto, como vas a explicarle alguien que és el baloncesto, más allá de lo que ve todo el mundo... un balón dos canastas, doce jugadores y unos técnicos locos?
Cuando vean un partido de baloncesto por TV vean los puntos de los jugadores, las canastas con mate, las defensas, los tapones...pero si quieren saber que es un equipo de baloncesto vean el sufrimiento de los protagonistas, sus caras, sus reacciones, sus emociones, sus tiempos muertos, “huelan el vestuario”, solo así sabrán por que un entrenador como yo y muchos otros, somos capaces de sentarnos delante de una fotografía y ver más allá del marco del cuadro. Cuando eres capaz de traspasar el cuadro... es que has “olido al vestuario”.



2012/04/27

LA DECISIÓN DE PEP, LA DECISIÓN DE LOS ENTRENADORES

La decisión de Pep, es la decisión que querrían tener muchos entrenadores. El tiene merecidamente la capacidad de decidir si se queda o no. La mayoría de entrenadores no tenemos esta suerte y los acontecimientos normalmente se avanzan a una posible reflexión sobre tu decisión de quedarte o irte de un club.

Cuando hemos tenido la situación de poder decidir si nos vamos o no, de un equipo, de un club...,es un momento de muchas dudas. Normalmente si has acabado bien la temporada se acumulan imágenes positivas que te dificultan tener una imagen objetiva que focalize la decisión con la suficiente frialdad. Si por el contrario se produce un final de temporada negativo, con perdida de categoría, con acumulación de mas derrotas de las deseadas, con el desgaste de un vestuario, u otras situaciones similares, hay menos dudas por que el sufrimiento ha estado latente y esta frustración, normalmente te pide que busques alguna salida que recompense estos momentos por otros futuros, que presupones que serán mejores, aunque todos sabemos que las pautas de los ciclos te persiguen inexorablemente allá donde vayas.
Desconozco los motivos de Pep de la decisión que ha tomado, pero seria bueno pensar que todos los entrenadores tuviéramos la oportunidad de hacer esta reflexión a final de temporada más allá de situaciones negativas o positivas que tengamos en la competición.

Des de mi punto de vista, y tal como vivo el baloncesto y mi entorno más inmediato, para mi hay tres cosas básicas:

1. Sentirse querido por el entorno del club:

Quizás la más importante. No se trata solo, de que tengas poder de decisión, sino que tu entorno de club demuestre que en las derrotas y en las victorias, el entrenador tenga puntos de apoyo y cuente con interlocutores que ayuden al crecimiento del equipo y el entrenador no experimente esta soledad de la que tanto hablamos durante la temporada.

2. Cumplimiento de las expectativas.

Todos sabemos que en la fase inicial de enamoramiento de un club con un entrenador no es la fase importante. La decisiva es la fase de estabilidad , donde ya sabes que el 40% de cosas que te dijeron no se han cumplido (no por falta de deseo seguramente, sino por otros motivos que todos los que estamos en club conocemos ), y hay que esperar que el otro porcentaje se cumpla sin tu tener que insistir en ello.

3. Decisión de poder...de verdad:

Los que me conocen saben que soy 50% Pep y 50% Mou, si hablamos en términos de fútbol. Los dos son grandes lideres y entrenadores y con estilos distintos...pero los dos son grandes y tienen el absoluto poder de decisión. Lo que no les ha interesado, lo han apartado, para poder trabajar con comodidad y sin ataduras. Uno lo habrá echo de una manera y el otro de distinta forma, pero no nos equivoquemos, tienen poder. Sin poder de decisión no puedes realizar tu trabajo. El poder va mas allá de elegir los jugadores o decidir en la temporada situaciones sobre ellos. El poder significa que los entrenadores del resto de categorías, saben que tu tienes ese reconocimiento y todos trabajan en tu dirección.

No es fácil, diría que muy difícil, ver un club con una cadena secuencial de trabajo vertical y trasversal. En la gran mayoría hay grandes saltos entre sus categorías, entre sus coordinadores, incluso directivos, que hacen difícil subir y bajar las escaleras de una en una, y esto dificulta en mucho, la naturalidad de relación y el poder de decidir, porque el desgaste se hace evidente a medida que pasa la temporada. Cuando esto ocurre subir y bajar escaleras se hace muy pesado, cansino y los entrenadores tienden a meterse en su burbuja y no gastar mucho oxigeno, para no ahogarse antes de tiempo...Antes de que finalice la temporada.

Me gusta ver como Pep ha exigido esta cadena secuencial. Ver a Eusebio adaptándose a la demanda de su “jefe”, tirando de juveniles, y estos de los cadetes, todo ello con absoluta normalidad, sin tener en cuenta en ningún caso, los resultados de las categorías inferiores, es de un gran mérito y un halago que hay que hacer a Pep. El modelo ha estado por encima de personalismos de las otras categorías del club. Todos han trabajado de abajo hacia arriba.

Pero nos olvidamos de una cosa importante. Este trabajo se debe a que hay un reconocimiento del club hacia este entrenador, entregando las llaves de la puerta del club en materia deportiva. La mayoría de clubs le dan las llaves a un entrenador, pero cuando van a abrir una puerta, muchos se dan cuenta de que no abre y la copia la tiene otro o la cerradura está atascada de tanto forzarla.
Todos querrían ser Pep, para poder escoger que camino es el mejor, pero no todos se las merecen y no todos tienen esas llaves.





















2012/03/01

A LOS ENTRENADORES QUE EMPIEZAN

En estos días, estoy dando clases de nivell 1 y 2...muchos de ellos muy jóvenes, con ilusiones por abrirse paso en este mundo de leones, con ganas de entrenar, de llevar un grupo de jugadores.
Algunos ya están trabajando en clubes, llevando equipos minis. Infantiles, etc...
Cuando me comentan sus dudas, cuando me preguntan por situaciones diversas, veo que el problema no van a ser ellos (en muchos casos), sino los clubes y los coordinadotes que contratan a estos entrenadores.

La mayoría de sus dudas vienen dados por el poco apoyo que tienen de sus coordinadotes, que con experiencia, deberían acompañar en este proceso a estos iniciados entrenadores. Por qué los clubes no trabajan protocolos de actuación, donde haya una línea conductora unificada, en los procesos de aprendizaje que deberán adquirir sus jugadores? Por qué no se antepone este aprendizaje y esta adquisición de habilidades técnicas, mentales, de relación, de educación deportiva a los resultados inmediatos?

Y no estoy diciendo que haya clubes que no tengan este protocolo de actuación. Estoy seguro de que vamos avanzando en esta línea. Algunos entrenadores me preguntan que haría yo si un coordinador les obliga a tener resultados, sabiendo que ellos reciben a cambio una pequeña remuneración por entrenar, llevar sus partidos, y que para ellos esta compensación y el seguir entrenando, les confronta con su teoría, su idealización de que el camino debe ser otro. No hay respuesta para esto. Son jóvenes, se enfrentan al mundo de la competición, pensando que todos sus profesores entrenadores les inculcan la importancia de la formación individual, grupal, deportiva, con todas las connotaciones que esto les conlleva, y a cambio reciben la orden de que tienen que entrenar para conseguir resultados...que tienen que sistematizar a los equipos para poder lograr ese objetivo.

Hablemos técnicamente y tácticamente.

1. Cuantos clubes tiene una línea marcada del trabajo de conceptos defensivos y ofensivos.

2. Cual es la temporalización del aprendizaje de estos conceptos.

3. El jugador o jugadora, ve una progresión de su técnica individual a medida que avanza en las categorías?

4. Se lleva una ficha individualizada de la progresión de cada jugador y la incidencia que se debe hacer en cada uno de ellos, en función de sus características?

5. Se trabajan las diferentes posiciones de campo y la no especialización para el beneficio del jugador y su futuro deportivo?

Hablemos de valores.

1. Se fomentan los aspectos colectivos por encima de los individuales.

2. Se trabajan los compromisos que se adquieren cuando se pertenece a un equipo?

3. Se fomentan los valores en el grupo para fomentar la equidad, el respeto, las conductas, hacia los propios compañeros, a los entrenadores, a los  árbitros...

Hablemos de los entrenadores.

1. Tienen los entrenadores un espacio, donde exponer sus dudas y trabajar sus iniciativas, más aún... encauzarlas en beneficio del jugador y del club al que representan?

2. Se les pide a los entrenadores reuniones programadas, para poder hacer valoraciones parciales de su trabajo y corregir o modificar aspectos que les ayuden en su trabajo diario?

3. Se les refuerza positivamente ante la presión que reciben externa, para que sigan trabajando en la misma línea y no abandonen los principios marcados en beneficio de un resultado inmediato?

Pueden hacer mil cursos y mil clínics escuchando a grandes entrenadores. Pero esto no les servirá de nada, si en su trabajo diario, no pueden desarrollar su aprendizaje con coherencia. Esta en juego el futuro de nuestros entrenadores, pero mas aun... el de nuestros jugadores.






































2012/01/24

50 AÑOS Y 30 ENTRENANDO....EN RECUERDO DE LOS DEMAS

Pues si...mi calendario vital dice que he hecho 50 años y el calendario de baloncesto dice que casi 30 de entrenador y 12 de jugador. Así es que solo he estado los ocho primeros años de mi vida sin dedicarme al baloncesto.

Estos días, donde me he dado cuenta de que tengo mucha gente a mi alrededor, que sabe de mi, otros que me aprecian, algunos que me quieren, algunos otros que también se preocupan por mi y una familia que me soporta. He echado la vista atrás, algo que nunca debes hacer, y me he preguntado...12 años como jugador, 30 como entrenador , es decir 42 años metido en esto....Cómo (y perdonar la expresión) cojones sigo en esta batalla perdida.

De estos años recuerdo como aprendí de Angel Martín Benito, (ex entrenador del PULEVA de Granada, Huelva, RCD Espanyol, y donde fui segundo de él en Montcada . Quizás el entrenador que he conocido con mas conocimientos y recursos tácticos. Despues pasé yo a dirigir el CB Montcada, con Luismi (ahora representante de jugadores y entrenadores) esperando con chocolate caliente y churros cuando llegabámos a las 4 de la mañana de un viaje largo.
Recuerdo mis enfrentamiento en EBA con entrenadores como Joaquin Arnal en Monzón, (un señor en los banquillos) y del que recuerdo que después de jugar en Moncada nos íbamos a cenar juntos a Moncho’s en el puerto de Barcelona. o mas tarde Sito Alonso, grandísimo entrenador, bisceral, y triunfador. Los enfrentamientos con Mollet, con Agustí Forner, que carácter ganador tenia este entrenador!. Estos enfrentamientos hacían historia, con un gran base y un gran entrenador después como fue Xema Solsona
Rafael Layola, (el zorro plateado) El mejor director de grupo que he conocido, dirigiendo durante muchos años a un CB.Valls espléndido, en una pista “caliente” de estas que gusta jugar, y del que recuerdo compartir una pretemporada con él, siendo yo entrenador del CB Montcada...Increíble!!
Arturo ( que gran técnico de formación) dirigiendo al CB Cornellá filial del Barça, y que cuando jugabas contra ellos tenia jugadores que han marcado diferencias en ACB. Tenian cara de niños y jugaban como hombres. L’UE Mataró, con Quique Spa, otro grande de los banquillos, en un campo que siempre hacia olor a Baloncesto y con un parquet de los de antes. Randy Knowles en la Penya, un filosofo que enseñaba “otras cosas” que entonces algunos creían que no eran importantes. Raul Bonet en Tarragona, con grandísimos jugadores Como Tombas o Marcé, o Capdevila llevando el EBA de Girona. Y trabajando para el baloncesto Gironí. Quino salvo en Cantabria, y muchos otros a los que pido disculpas por no nombrales en este escrito.
No me atrevo a decir si estas épocas fueron mejores, pero si que tenían algo que no podemos presumir ahora. Los entrenadores éramos amigos, nos respetábamos.

Quizás ahora hay otras costumbres, y nos hemos “futbolarizado”, Pero tendríamos que detenernos y pensar que detrás de una pizarra se esconden un montón de cosas, y todas ellas importantes, mas de las que traspasan una línea hacia el partido.

Puedes provocar una destitución y entrenar tu. Puedes entrenar “mas barato” que el otro. Puedes criticar a un “colega” tuyo y sacar beneficio... Pero no entrenaras igual. Tu “pizarra” no será la misma, quizás los dibujos si, porque son universales...pero no todo el bagaje, el esfuerzo, la dedicación, los sacrificios y los valores que muchos entrenadores nos han trasmitido..

A mis 50 años, en recuerdo de todos ellos...muchas gracias

2012/01/10

LOS ENTRENADORES, LOS CONTRATOS Y...

En estos días de fiesta, he tenido la oportunidad de hablar con entrenadores de ligas FEB (EBA, LEB etc...). Muchos de ellos están preocupados porque creen que no se van a cumplir sus “contratos”. Ya llevan retrasos en el mes de diciembre y eso casi siempre quiere decir, que no acabaras cobrando, al final de temporada, lo que tenias estipulado.

Los que viven de este sueldo, tienen que entrenar con la presión de los resultados y a la vez de poder seguir viviendo o malviviendo en muchos casos.
Cada vez hay menos dinero y el dinero que se promete no es el que se acaba obteniendo. Dicho esto hay que hacer una reflexión sobre los sueldos de la mayoría d entrenadores. Son bajos, cobran tarde y el miedo que algunos tienen a perder su sitio de trabajo, les lleva a entrenar de forma distinta. “Y lo que es peor, siempre hay un entrenador que lo hará por la mitad de lo que tu cobras, el cómo, no se sabe, pero lo hará”. Esta es la frase de un entrenador de LEB, que encima argumenta: “Los jugadores saben de este miedo a perder el sitio de trabajo, porque también lo sufren, solo que ellos tienen más opciones de colocarse en un equipo por razones obvias, mientras tu como entrenador las opciones se te agotan, no hay tantos equipos. Los jugadores también buscan sus posiciones y opciones por mantener su sitio laboral y es aquí donde el grupo y el equipo, se vuelve peligroso antes las dinámicas que puedan desarrollarse a lo largo de la temporada”

Inmediatamente me comentaba que esto va a ir a mas, y va a repercutir en categorías donde hasta ahora trabajamos los entrenadores que compaginamos nuestro trabajo con lo que mas nos gusta, que es el baloncesto. Entrenar para nosotros es una necesidad vital y no tanto económica. Cualquier entrenador puede dividir la remuneración económica por las horas que invierte y el tiempo que dedica y saldrá una cantidad que sorprende...sorprende que lo hagamos por este precio, pero es que a nosotros nos mueve la vena que llevamos dentro, con glóbulos en forma de balón. Nuestra cabeza parece una pizarra andante, por que destinamos un elevado número de horas en imaginar situaciones tácticas, y nuestro corazón sigue aumentando el ritmo cardiaco, cada vez que desde la mesa, nos indican que faltan tres minutos para empezar un partido. Los fines de semana nos desgastamos tanto, que los lunes en el trabajo nos dicen que hemos tenido un fin de semana ajetreado con una sonrisa, y nosotros les respondemos con sonrisa o no... en función del resultado y de nada mas!!!.. Esta es nuestra vida y así la hemos escogido.

Pero para lo que no estamos preparados, es para la patada en el trasero.. No me gustaría que este miedo del que antes hablábamos llegase a nuestras categorías. Aquí aun entrenamos por placer, por vicio, por obsesión, por diversión, por vivir en definitiva. Espero que no llegue ningún compañero y se presente en cualquier club diciendo: “yo se lo hago por la mitad y le subo al equipo de categoría”. Si eso pasa estamos muertos. Ya no entrenaremos libres. El miedo se pondrá a nuestro lado y no podremos girar ni a derecha ni a izquierda, iremos hacia delante embistiendo todo lo que se presente, hasta caer por el precipicio, por que otro nos empuja y así sucesivamente.

Entrenador si amas el baloncesto no generes miedo a un compañero tuyo. Como está escrito en  "el metro": No empujes, deja salir antes de entrar.