"Si dejas de aprender, dejas de enseñar" (Joan González)

2013/02/19

JÓVENES TALENTOS ...QUE “NO LLEGAN”

Hace un par de meses que estoy entrenando a un equipo cadete de la UESC (Sant Cugat).

Desde hace unos meses y a raíz de estar mas presente en el baloncesto de formación (mal llamado así, por que yo pienso que un entrenador aunque este con senior también puede y debe formar sobre aspectos genéricos del baloncesto) observo jugadores que disponen de talento, que disponen de aptitudes para que en un futuro si se dan todas las condiciones, puedan llegar a un buen nivel, en una de las llamadas también por error ligas profesionales...

En mi observación a estos jugadores y a otros a los que veo también. Me hago la siguiente pregunta que dejo abierta y ruego me hagáis aportaciones.

¿Cual es el motivo por el que esos jugadores en su mayoría no llegan a “profesionales”?

Podemos decir que las circunstancias que rodean al jugador, son un factor importante...

Podemos decir que hay un tapón inmenso arriba que no deja subir la espuma que se genera en la botella de la formación...

Podemos decir que algún jugador no ha estado en el momento idóneo y la situación que le hiciera de ascensor...

Podemos decir también (y es cierto) que quizás algún jugador no haya tenido los entrenadores adecuados para hacer un paso adelante en esta “carrera” deportiva...

Podemos pensar que “algún” jugador se ha escapado del scouting de los “grandes” y se ha quedado a medio camino...

Hasta ahora he expuesto muchos factores externos...pero hay aspectos internos que deberíamos revisar, y sobre todo poner en su contexto para realmente intentar ser lo mas objetivo posible.

Cuando veis entrenar a vuestros jugadores...veis en alguno de ellos el hambre de mejora?.

Cuando estáis por ejemplo estirando y miráis sus caras, sus gestos, veis en alguno de ellos esa concentración que sólo los entrenadores sabemos valorar y que te hace decir ...“este... si”.

Cuando estáis en un partido tenéis ese jugador que sea un minuto o dos, siempre esta al 100% de capacidad y siempre genera situaciones?

Tenéis ese jugador que es capaz de ir a clínics específicos de tiro, etc...o de trabajar sus puntos débiles...?
“Ni aún conjugando en positivo los factores externos y los internos te asegura llegar al destino diseñado en tu mente”

Esta frase, que siempre la llevo conmigo y lo aplico a todo, les ha de hacer reflexionar sobre la dificultad del camino y de la posible recompensa de este.. Es decir, hacer entender al jugador que puede ser que, haciendo todo lo humanamente posible, no llegue a “triunfar” en el mundo del baloncesto profesional.

Están dispuestos a asumir este riesgo? No estoy hablando de dejar los estudios, ni las relaciones sociales, familiares, etc...estoy hablando de emplear todo el tiempo que les sea posible a focalizar un objetivo. En definitiva una ilusión. Y como tal... una esperanza infundada, pero gratificante en el camino.

Ahora viene la otra parte, la que me interesa a mi
Un jugador júnior me comentaba que estuvo preparándose para llegar a internacional, en su equipo era una referencia muy importante y que finalmente no lo consiguió. Él y su entorno familiar quedaron muy decepcionados, por que es verdad, él individualmente dedicó muchas horas a ámbitos de mejora.

Su pregunta fue: y ahora que hago?

Su padre serio delante de él. Le dijo..”busca otro objetivo y dedícale el mismo esfuerzo que has hecho hasta ahora. La vida no es otra cosa que buscarse ilusiones constantemente. Has hecho lo que debías y no lo conseguiste. Es en lo que te hemos educado”

En aquel momento entendí una cosa importante. Daba igual lo que hiciera ese chico en la vida...Seguro que saldría adelante. Su padre le dio una lección. No abandonarse nunca y entender que el “fracaso” forma parte de nuestra trayectoria personal y profesional.

Si un jugador dedica todos los años de su infancia y juventud a buscar este sueño y no lo consigue...¿Qué herramientas emocionales tiene para que esta frustración (que para él quizás será un fracaso, no invada otros ámbitos de su vida?
Hemos de ser capaces, entrenadores y padres que a medida que crece la ilusión, dotar al jugador/a de herramientas para que sepa conjugar muchos verbos al mismo tiempo: fracasar, triunfar, perder, ganar, querer, trabajar, poder, amar, ilusionar...

Estos son los que llegan, no a jugadores....si no a engancharse a la vida y ver en ella un crecimiento personal interior...Lo exterior son las cámaras, la idolatría, los egos, las vanidades, para eso no hace falta crecer, tienes bastante con mentirte a ti mismo.

Llegamos???

2013/02/05

EL "CORPORATIVISMO" DE LOS ENTRENADORES.

Entiendo y asumo que quizás lo que diga no lo comparten todos los que lo lean, pero para mi es importante en mi “Blog” expresar lo que siento y pienso con sinceridad.

Nuestra profesión lleva consigo unas situaciones que hay que estar dispuesto a aceptar si realmente te quieres dedicar a entrenar. Eso me recuerda un entrenador que un día le preguntaron en un clinic una pregunta táctica y el entrenador al empezar la respuesta le dijo, “discúlpeme yo no se de baloncesto...yo sólo me dedico a ello”.

La falta de corporativismo en esta “profesión” es notoria...solo hay que ver como algunos entrenadores cuando ven que un equipo va mal, se dejan ver por los pabellones o envían curriculums. Todo el mundo tiene derecho a querer entrenar, pero has de ser cuidadoso cuando vas a un campo a ver un partido...Tu no eres solo un espectador. Evidentemente no estamos hablando de ACB ni LEBs, estamos hablando de nuestro baloncesto doméstico, de las categorías donde nos movemos la gran mayoría de entrenadores.

Desde mi punto de vista si un equipo está en dinámica perdedora, tu como entrenador, no has de ir a ver ningún partido (a no ser que uno de los entrenadores específicamente te haya dicho que vayas a verlo, por amistad u otras situaciones...). Si un equipo sabes que el entrenador esta “cuestionado” ...no debes ir al partido....Si sabes que un equipo tiene a los jugadores enfrentados con el técnico, no deberías ir al partido...Y no estoy hablando que tu como entrenador de club no vayas a ver partidos...Vosotros ya sabéis a que me refiero. Los tiburones siempre acechan cuando ven sangre...A esas situaciones me estoy refiriendo
Creo que no hay que ir pos dos razones: Una que allí abajo en el banquillo hay un entrenador sufriendo una situación, que los que la han vivido saben que es muy difícil de expresar el sentimiento que te genera. La otra es porque tu presencia lo único que hace es acelerar este proceso negativo hasta ser insoportable.

Por encima de estas razones hay una que debería ser la prioritaria que es la dignidad personal. El sitio de entrenador siempre tiene críticas tanto por “abajo” como por “arriba”. El entrenador es un ser solitario que se mueve entre corrientes dentro del mar y ha de neutralizarlas. Hasta ahí nada anormal, siempre es así y será así. El problema es cuando hay viento, lluvia y se aproxima temporal, como diría Piqueras en Tele5. En ese momento no hay ancla que te valga, o sabes nadar y bucear y alguien que te eche un flotador o lo tienes mal.

El problema es quien te da este flotador...Algunos te dicen...Anda coge al flotador, sal del agua, sécate y tu tranquilo que ya me encargo yo. Es verdad que te saca del agua y te libera de la tormenta, pero te deja en una isla y alguien tiene que venir a buscarte. Estos entrenadores son aquellos que te llaman y te preguntan como estas, después de un año sin hablar con ellos, para saber cual es tu situación real y aconsejarte que no vale la pena sufrir para entrenar. Que lo mejor es que lo dejes y te dicen que si quieres te ayudan...A que te ayudan, pues a eso... te dejan en la isla y ellos se van con el barco. Y encima te dicen que te han salvado la vida.

Este ha sido el mejor de los casos...Por que hay flotadores que están pinchados...y te hundes para siempre. Estos entrenadores son aquellos que en un partido se sientan al lado de un directivo y les dicen lo que va mal...O sea el entrenador, como siempre.

Después hay los profesionales de esto. Aquellos que tienen amistad con algunos jugadores y conocen a un directivo, les comen la oreja para que hablen con él y les digan que conocen a un entrenador para estas situaciones... Si hombre, este entrenador que después va y al jugador que le ha recomendado lo deja 35 minutos en pista y sin entrenar. Vaya... que lo hace capitán general.

Podríamos poner otros ejemplos, pero quiero pensar, que, aun nadando muchas veces a contracorriente, aun teniendo situaciones que nos incomoden, aun sintiéndonos solos... hemos de ser duros y saber que ahí afuera también hay entrenadores que te respetaran y que realmente estarán a tu lado en los malos momentos...y compartiendo los buenos que también los hay.

La soledad del entrenador debe ser tu hábito pero no tu sentimiento. Tienes balones, y las canastas, y el público que te critica, y los jugadores de banco que se quejan, y los que juegan que no tienes sistemas para ellos..Que mas quieres???

Se siempre tu mismo, y como decía Moustaki: NO ESTOY SOLO SI TENGO MI SOLEDAD. Aprende de ella.

2013/01/14

"LA FLEX" MUCHO MÁS QUE UN SISTEMA.




(He puesto cinco esquemas básicos, aunque es evidente que las variantes son múltiples a partir de las situaciones que se deriven del 1x1, 2x2, i 3x3)

El Sistema Flex, des de mi punto de vista, es imprescindible en la base de formación de un jugador. Estamos hablando de un sistema que permite trabajar situaciones de 1x1, 2x2 i 3x3 que para mi son la base del  baloncesto.
Permite incrementar gradualmente el nivel que queremos para cada equipo de formación:

·       Podemos trabajar solo movimientos de pase y corte.
·  Podemos seguir añadiendo el trabajo del bloqueo Indirecto. (Movimientos horizontales + bloqueos indirectos verticales, ciegos, etc…)
·      Podemos en una fase mas avanzada poner situaciones de Bloqueo Directo para el juego del 2 x 2 o del 3 x 3 combinando ambos bloqueos, etc…

Es decir, que es un sistema que nos brinda la oportunidad de que nuestros equipos vayan creciendo con él, hasta llegar a la madurez como jugador.
El porque es imprescindible para mi, es por la razón de que con la formación de estos movimientos, he visto como el jugador crecía en la base de interpretación del juego ofensivo a través de conceptos del 2x2 y 3x3 que a mi personalmente me encanta como entrenador.

Que un jugador llegue por si sólo a decidir si es mejor jugar un 2x2 viendo las ventajas de esta situación, o que pase a un 3x3 y realizando variaciones que se dan en esta situación es de una gran riqueza tàctica, por que todos sabemos que cuando implantamos sistemas rígidos, éstos suelen “salir” (bien o mal) por que el jugador focaliza un objetivo final, que es, que en este sistema tire determinado jugador, y por lo tanto estamos alimentando que este jugador se mueva por la pista no pensando en el proceso global de sus movimientos (el porque se mueve y hacia donde), sino que pensando en el objetivo final de la jugada diseñada.

Por el contrario la Flex, que es costosa en que los resultados se vean con inmediatez, ayuda al jugador a pensar el porque de sus movimientos, y a decidir por él mismo que situación favorece más al equipo.

Con la Flex, estamos formando jugadores para crear, y con los sistemas rígidos hacemos a jugadores para automatizar y muchos de ellos sin ninguna participación activa táctica en el equipo.

Debemos ser concientes, entrenadores, que el coste  de tiempo y de inversión que realizamos en que los jugadores aprendan la flex, y que interpreten los conceptos de juego en función del momento inmediato, es inversamente proporcional a la satisfacción que en un futuro tendrán estos jugadores en la lectura del juego ofensivo.
Las dificultades, que a veces, podemos encontrar cuando implantemos este sistema de juego global, es la incomprensión de los clubes y de los padres, en ver que los resultados de marcador, no equivalen al nivel de juego de los jugadores.

Soy conciente de que esto impone en el entrenador una cierta ansiedad por que querría ver los frutos de su trabajo en un tiempo más reducido, y esto conlleva también a una mayor credibilidad del técnico. Entiendo pues que haya entrenadores que por diversas circunstancias, no puedan afrontar este reto. Pero tienen que saber que los jugadores a la larga, sabrán apreciar a aquellos entrenadores que apostaron por que en la madurez deportiva del jugador, éstos tengan los argumentos necesarios, para afrontar diversas situaciones técnico-tácticas.

Jugar con Flex no es jugar con un sistema, es jugar por conceptos aplicados des de un esquema básico, que podemos ir sofisticando tanto como queramos o podamos en función de los jugadores que entrenemos y de sus categorías.

Aprendí la Flex, hace 20 años,  de un extraordinario entrenador como Angel Martin Benito de quien aún conservo una libreta suya con ejercicios básicos para trabajar La Flex. Seguí aprendiendo de Ricard Casas, cuando llevaba el Manresa EBA, y he seguido aprendiendo hasta ahora un sistema que lejos de quedar absoleto, aún mantiene viva la esencia del baloncesto, el juego del 1x1, del 2x2 y del 3x3, una maravilla cuando la ves en jugadores que saben lo que es leer baloncesto ofensivo.

Depende  de nosotros, los entrenadores, que los jugadores aprendan a leer y comprender sus acciones, más allá de hacer canasta

2013/01/02

ENTRAR Y SALIR DE UN CLUB...LA VIDA DEL ENTRENADOR






Cuando un entrenador se desvincula de un club por las razones que sean, cuando un entrenador sale de un club, siempre hay que agradecer que un día determinado en el pasado, este mismo club confió en ti.

Este ha sido mi caso en el básquet Gavà. No quiero entrar en la valoración de mi desvinculación de este club, sino pensar y agradecer que un día confiaron en mis servicios como entrenador, para dirigir a su equipo senior A. Sólo por eso, el club merece por mi parte, el más de los respetos. Han sido dos temporadas y media con muchos recuerdos positivos, con una relación con la directiva excelente, donde han intentado darme todo lo que he pedido dentro de las posibilidades de este club, donde se han desvivido para que pudiera trabajar en unas condiciones que para si, querrían muchos equipos de categorías superiores. Y eso compañeros, es con lo que hay que quedarse.

Es verdad que me he entregado en cuerpo y alma a este club. Pero pienso que sólo se puede entrenar si estas dispuesto a darlo todo de ti y incluso un poco mas. Muchos entrenadores que me estén leyendo, quizás no entenderán estas palabras, pero no concibo otra forma de entrenar que no entregándote al club y aportar toda tu capacidad profesional e incluso personal. Sólo así puedes vivir la experiencia como entrenador, y cuando finalices, tener la conciencia tranquila de que has hecho todo lo humanamente posible para enseñar baloncesto, para aportar conocimientos técnicos y tácticos y sobretodo para saber que detrás de una relación profesional, siempre hay una relación personal que debes intentar conservar y cuidar, con las personas que han hecho posible que vivas esta experiencia

Otra cosa es, que sepas sacar tus conclusiones y ser crítico no con la entidad que es lo más fácil, sino contigo mismo. Saber hacerte preguntas que te puedan dar respuestas para tu futuro como entrenador. No sirve de nada ahuyentar los males, no sirve de nada posicionar en el otro tus propias debilidades. Si un club ya no confía en ti, eso es parte de nuestro trabajo por mucho que nos duela. Tu obligación es levantarte, seguir y formarte cada día para seguir mejorando.

Mi deseo es que este tiempo los jugadores que he tenido sobre mi responsabilidad, hayan entendido y aprendido algo de este juego, y lo que conlleva mas allá del jugar. Quiero pensar que el Club Básquet Gavá pueda decir en voz alta que tuvo un entrenador con criterio, responsabilidad y trabajador. Por que la impresión que me llevo, es que tuve grandes jugadores, grandes entrenadores que me acompañaron en este proceso, como Juli Jiménez, Joan Escala y Carles Companys, y excelentes directivos que hicieron todo lo posible para que el proyecto funcionara.

Solo las circunstancias han aparcado el final, pero son estas las que los entrenadores debemos hacerles frente y ser fuertes. Debemos recordar siempre mi frase favorita de uno de mis referentes en el banquillo, Rafael Layola:...”cuando entres en un club, te queda un día menos para salir”.

Todo son ciclos, y mi ciclo en Gava ha acabado, pero el club continua y espero y deseo de corazón que consigan el mayor de los éxitos, por que como entrenador y persona desearía formar parte de la historia de este club.

Entrenadores siempre hay un “Game Over”, siempre tienes la oportunidad de volver a entrenar , enseñar y formar, si este es realmente... tu deseo.















2012/12/03

EL DESPRECIO EN CHICOS Y CHICAS DE FORMACIÓN...UN MAL DE NUESTRO BALONCESTO

Por mi profesión, siempre me ha preocupado el bienestar del niño/a. Por extensión en mi camino deportivo, me interesa todo lo que concierne a la integración del niño en el deporte, y mas aún en el baloncesto.
Este artículo esta dedicado a aquellos entrenadores y algunos padres que me han pedido mi opinión al respecto, en referencia a situaciones de incomodidad, por decirlo suavemente, que sufren algunos niños y adolescentes en las etapas formativas en sus respectivos equipos.

Estamos de acuerdo que coordinadores, entrenadores, y padres tienen puestas muchas esperanzas, en el equipo colectivamente y a los jugadores individualmente. Pero no es menos cierto que no todos los chicos o chicas tienen ni las mismas aptitudes, ni las mismas actitudes ni mentalmente su madurez es la misma. Cada jugador tiene su proceso como jugador, pero obviamente también con su socialización , su aprendizaje, sus aspectos cognitivos, etc.

Siempre me preocupa mas la persona desfavorecida, la de pocos recursos personales, que no los que todo lo hacen bien. Estos ya van solos y tienen aduladores constantes que refuerzan su ego.

1. ¿Qué pasa con esos jugadores que no tienen el mismo nivel que los demás componentes del equipo? Como viven ellos esta situación?.

2. ¿Qué pasa con esos padres que están en la grada mientras ven que su hijo no responde a las expectativas del grupo? Que sienten esos padres ante algunas criticas “en voz baja” (es decir aquellas que son de dominio público) que les vienen a decir que su hijo no tiene el nivel para estar en este equipo.

3. ¿Qué pasa con esos chicos y chicas que se ven despreciados, que se ven infravalorados, y que se ven marginados dentro del grupo?

Alguien alguna vez piensa en ellos? Estoy seguro que hay muchos entrenadores que si, pero quizás las circunstancias que rodean al equipo o al club en concreto, les empujen a actuar de una manera inconsciente en la dirección equivocada.
Antes de que alguien me pueda acusar de que quizás no entienda de esto, le puedo decir dos cosas. Profesionalmente puedo y debo hacer esta reflexión, y la segunda más importante es que yo fui un joven de esos.

Yo fui a parar a La Salle Bonanova en la etapa de júnior, con grandes jugadores como Freixenet, Collins, Sala, Dosaula, En aquella época era uno de los grandes equipos. Me acuerdo ahora mismo del campeonato júnior en León de 1979.

La gran ilusión que tenia al entrar al equipo se deshizo en pocas semanas. Yo era el peor jugador, era el que menos minutos jugaba, y aunque tuve mas o menos el respeto por parte de los jugadores, no lo tuve de un entrenador que se burlaba de mi situación deportiva. Ahora mismo recuerdo que hubo situaciones realmente esperpénticas..

Pienso muchas veces como sufrieron mis padres ante otros que no dudaban en hacer criticas de mi valía como jugador, en la grada, mientras ellos esperaban con ilusión que yo saliese algún minuto en el partido. Alguien se puede identificar con esa sensación???

Tuve la gran suerte de tener unos padres que me reforzaban positivamente y nunca se sintieron avergonzados de tener un hijo que “no diese la talla deportivamente”. Al contrario. Gracias a ellos supere un estado de salud de asma, valoré que los estudios eran esenciales, me inculcaron que los valores de compromiso, respeto y trabajo eran los mas importantes del deportista y persona. Y aprendí a hacer de entrenador siendo el jugador número 12 sin jugar ni un minuto en muchos partidos.

Sabia que NO tendría que hacer si algún día era entrenador.

Aprendí que los entrenadores hemos de hacer lo imposible para que estos jugadores se sientan integrados dentro del grupo.

Aprendí que hemos de reforzar positivamente a estos jugadores, porque también de nosotros depende que esta persona aprenda la capacidad de sobreponerse a estas situaciones. A superar la frustración y el desanimo.

Aprendí que a los primeros padres con los que hablaría seria con aquellos que sufren esta situación. Obviaría a los que llenan sus libretas apuntando puntos, a los que hacen cuentas de como quedar primeros, a los que...!!!que os voy a contar que ya no sepáis de ese tipo de padres.!!!

Aprendí que seria duro con los jugadores que no respetasen a jugadores que quizás no tengan el nivel deportivo, pero que seguramente tienen otras capacidades muy importantes que hay que valorar.

Cuando tengáis un equipo de formación mirad los ojos de esos chicos y chicas, mirad que sufrimiento transmiten, como a veces lloran sin que lo sepáis, como a veces son objeto de burla con vuestro consentimiento de indiferencia ante la situación, como prefieren ocultar este estado de ánimo para que sus padres no sufran (que capacidad tienen los niños para esconder su estado de ánimo, por que saben que los padres sufren ante estas situaciones). Como todos hablan de lo bien que lo hacen sus compañeros y nunca hay ninguna referencia positiva hacia ellos.

Actuad!!!, Debéis ser educadores de vuestros equipos. Los jugadores se acordaran de su etapa de formación, por los valores que adquirieron jugando en un equipo de baloncesto, asumiendo la alegría de la victoria como grupo y la frustración de la derrota como equipo. Valorando la amistad por encima de los resultados. Aprendiendo que el trabajo en grupo es mas operativo que la decisión individual. Resaltando que los valores del esfuerzo colectivo están por encima de los individuales, y aceptando que el compromiso de convivencia en un grupo es un valor que jamás, jamás, deberán olvidar



Ningún chico o chica debe sentirse desplazado en un grupo, en un equipo de baloncesto. Quienes tienen que sentir el desprecio son aquellos chicos y chicas que utilizan su valía como jugador para imponer sus valores individuales.



Estoy seguro, compañeros entrenadores, que saben de que hablo.





2012/11/27

EQUIPO Y CAPITANES



Los capitanes y el carácter de un equipo tienen mucho en común.

Los entrenadores muchas veces hablamos de la importancia que tienen algunos jugadores en la construcción de la fortaleza mental de un equipo.
Los grandes equipos siempre han tenido grandes capitanes. Esos jugadores capaces de “cuadrar” con una mirada al resto de jugadores. Esos capaces de saber cual es el verdadero problema de un vestuario y resolverlo, casi sin que su entrenador participe de ello. Esos que tienen la virtud de ayudar al compañero, pero de exigirle cuando la situación así lo requiere. Pero también esos que son capaces de hablar con el entrenador, de saber expresar sus opiniones para que el entrenador, si hace, cambie sobre algunos aspectos y facilite la dinámica de ese grupo, que durante toda una temporada va a tener que llevar hasta el final de sus objetivos.

Pero no todos valen. Para ser un buen capitán tienes que ganarte al grupo. Tienes que dejar de ser egoísta y poner todo lo de tu parte en mandar en ese vestuario. Tienes que ser capaz y tener la sensibilidad suficiente, para detectar situaciones que solo los que han vivido un vestuario pueden intuir, pueden incidir y pueden ayudar a resolverlo.

En mis 27 años de entrenador he tenido la suerte de convivir deportivamente con grandes jugadores y también con grandes capitanes... No quiero olvidarme a nadie, pero me permitirán que nombre a dos capitanes que en una época de mi vida profesional fueron decisivos para conseguir los objetivos que nos propuso la directiva y aceptamos y interiorizamos como nuestros. En el año 2005, Raúl Mogues y David Lloreda supieron llevar el barco de un grupo de jugadores que acabarían siendo campeones de Copa Catalunya y conseguir un brillante ascenso a EBA, en un fin de semana mágico donde además coincidía con el 75 aniversario de la fundación del CB Ripollet.

Hablar de estas dos personas es hablar de otro mundo. Tan diferentes entre ellos y tan unidos para ese objetivo. Raul tenia un temple exquisito y sabia llevar la tranquilidad hasta a mi (que ya es difícil), y David Lloreda tenia una capacidad innata para que cuando tu entraras en el vestuario todos los egos quedasen aparcados.

Antes de una “bronca” mia siempre se anticipaba él. Cuando quería hablar con un jugador él ya había llevado la iniciativa anteriormente. Era como si alguien te apartase las piedras de un camino y tu solo tenias que alisar un poco los baches. Raúl...era la voz de mi conciencia...Me decía una frase muy divertida y que yo siempre advertía que quería conseguir alguna cosa determinada. “Joan, que et sembla si... « (Joan, que te parece si…) esta era su manera de empezar si pretendía cambiar o pedir alguna cosa.

Pero eso no tendría sentido, si además no tuvieran algo más. Tenían amor al baloncesto. Tenían un gran compromiso no escrito con el colectivo. Tenían ante todo un respeto muy grande por su entrenador, una confianza ciega con sus compañeros y algo que es muy difícil de encontrar...Supieron hacer que los jugadores tuvieran entre ellos una relación más allá de la de sentarse juntos en un vestuario.

Aquel año tuvimos que superar con un mes de diferencia, la muerte repentina de los padres de Raúl Castillo y de Sergi “Placa”. Fue un golpe duro para los dos jugadores y para el grupo. Nunca he entendido de donde sacaron todos, la fuerza mental para superar una grave situación así y seguir afrontando los partidos, hasta llegar a la final a cuatro. Solo es explicable por su calidad humana y por el compromiso que entre todos ellos tenían.

Cuando ganamos el campeonato sus caras reflejaban la alegría que reflejan todos los equipos cuando ganan los campeonatos. Pero sus ojos reflejaban algo mas que un éxito deportivo. Era la victoria de un vestuario, de doce jugadores hechos entre ellos.

Es verdad que los capitanes tuvieron la suerte de encontrarse jugadores con predisposición pero no es suerte que hay que valer para saber hacer este trabajo. En el caso de David con una media de 4 minutos jugados por partido y sin ningún tipo de rechazo por esta situación personal.

Los entrenadores han tener buenos capitanes, capaces de saber cuando hay que apretar las clavijas y cuando hay que aflojarlas.
Si... me apuntan ahora, que los jugadores no son los mismos que antes (estamos hablando de hace 7 años!!!, aquí al lado casi).

Yo, en cambio, estoy convencido que en muchos equipos hay grandes capitanes, grandes forjadores de vestuarios, que harán que muchos jóvenes que suban sepan que eso de un vestuario, sepan que es oler un vestuario, que sepan que en un vestuario se ríe, se llora, se esta triste, se esta contento, se insulta, se chilla, se hacen amistades. Que cuatro paredes dicen mas de un equipo que sus triples o los mates. Estamos hablando de las entrañas de un grupo deportivo, de los mas intimo y no por que vayan desnudos para ducharse, sino que se desnudan internamente para ponerse una camiseta y un pantalón que les hará diferentes a los demás. Esto es lo que tienen en realidad en común, solo por eso son capaces de sacar hasta el último suspiro.



Hay una prueba mejor de lealtad y compromiso???

2012/10/25

DESPRESTIGIANDO LA FORMACION

Hace días que le vengo dando vueltas, después de que algunos ENTRENADORES me hayan puesto en alerta de un tema que ya tenia en mente.

 
Por que los clubes desprestigian la formación?


Directivos de clubes...Más aún COORDINADORES...preguntas que me hago:


1. Como entrenador quiero saber por que ponen jugadores sin vocación de entrenadores a entrenar a chicos y chicas de formación. Ya no digo que tengan el título de entrenador..que así debería ser.

2. Como entrenador quiero saber porqué veo jugadores minis, pre-infantiles, infantiles etc, realizando trabajos en entrenamiento de bloqueo directo...bloqueo indirecto...o sistemas defensivos compactos...Me lo explican por favor?.

3. Quiero saber porque veo trabajar sistemas de ataque cerrados en estas categorías.

4. Quiero saber por que en los entrenamientos hay entrenadores trabajando “11” o ejercicios de séniors, en estas categorías.

5. Quiero saber por que a los jugadores grandes los ponen a trabajar en posiciones interiores.

6. Quiero saber por que en un mismo club cada equipo trabaja incoherentemente aspectos defensivos y ofensivos en relación al superior o inferior categoría

7. Quiero saber por que no hay ningún control de objetivos a corto, medio y largo plazo de cada equipo. No objetivos de resultados sino de aspectos técnicos y tácticos.

8. Quiero saber por que el Coordinador no marca lo que hay que trabajar en cada categoría.

9. Quiero saber por que los coordinadores no están al lado de los entrenadores ayudándoles en el proceso de aprendizaje de sus jugadores, aportándoles soluciones a las dudas que tienen diariamente.

10. Quiero saber por que hay coordinadores que no son entrenadores con titulo.

11. Quiero saber por que no se controla el nivel educativo y pedagógico de los entrenadores en las sesiones de trabajo.

12. Quiero saber que “carta” de valores (compromiso. esfuerzo, solidaridad, educación) tiene un club y como es capaz de llevarlo a cabo.

13. Quiero saber tantas cosas....


Pero si sé:

1. Que hay que hacer reuniones de entrenadores y llevar a cabo una estrategia común diseñada por el club.

2. Que hay que tener una planificación con objetivos de la temporada para cada categoría y que ésta tiene que estar entrelazada con la categoría posterior y anterior.

3. Que hay que priorizar la técnica individual de los jugadores de formación.

4. Que hay que dar elementos al jugador de formación, para que él mismo encuentre soluciones a las dificultades que se le presenten.

5. Que los coordinadores han de estar al lado del entrenador exigiendo y a la vez valorando su trabajo, no en función de los resultados, sino de cómo este entrenador aplica las estrategias diseñadas por el club, y que han de llevar a la mejora del jugador.

6. Que los padres han de exigir buenos entrenadores, buenos educadores, y que apliquen coherencia, a los clubes. De estos entrenadores depende el futuro no del CLUB, sino del jugador.

7. Que si un jugador llega a casa y dice que esta cansado por que el entrenador les ha hecho correr mucho, no quiere decir que haya sido una buena sesión de entrenamiento. El baloncesto es un deporte muy técnico y rico en recursos.

8. Que un entrenador tiene que educar i instruir en unos valores generalistas que el club tiene que adoptar como propios.

9. Que los coordinadores después de preguntar un resultado pregunten cuales han sido las sensaciones del entrenador.

10. Que duele ver en los partidos la actitud de muchos entrenadores de formación, que ven en el resultado su lanzadera personal de promoción.

11. Que duele ver como hay entrenadores que pierden partidos y sus jugadores ganan en formación, y no son reconocidos.

12. Que duele ver como hay padres que pierden el respeto al entrenador y éste no tiene ninguna ayuda del Coordinador ni del Club, dejándolo aislado de poder.

Aun así....

1. Que estoy contento de conocer entrenadores que a contracorriente siguen haciendo su trabajo.

2. Que estoy contento de ver como jugadores cuando pasan los años, son capaces de reconocer quien verdaderamente les ayudó en la mejora de sus habilidades técnicas, y en la formación de valores personales, que les han ayudado a madurar.

3. Que estoy contento de ver que algunos coordinadores y clubes empiezan a hacer bien este trabajo.

4. Que estoy contento de ver como hay entrenadores capaces de generar ilusión aunque no tengan el apoyo de sus coordinadores, etc...y que sean insistentes en sus ideas.

I que al final...los entrenadores que ganan y no forman no tendrán la recompensa personal de haber ayudado en la evolución de los jugadores. Tan solo tendrán la recompensa de los resultados...de la clasificación...Y ESO VALE TAN POCO!!!

Entrenadores...sigan trabajando para el jugador, para el baloncesto aún con todas las dificultades que antes he descrito, y hallaran en ello, la satisfacción de saber que este deporte seguirá generando grandes personas y jugadores gracias a ustedes, a estos entrenadores que optaron por los valores de formación y no de aquellos que lo hacen a cambio de los valores que dan los resultados.