"Si dejas de aprender, dejas de enseñar" (Joan González)

2012/10/04

ARBITROS...ENTRENADORES...UN BIEN NECESARIO

Recientemente he asistido a la charla entre entrenadores y árbitros que anualmente se celebra por parte de la Federació Catalana de básquet a través del Comité Tècnic i Escola, i Comité d’àrbitres de Catalunya.
Estos encuentros tienen como objetivo poner en común los criterios del arbitraje, las posibles modificaciones que se hacen del reglamento y también para que estos dos colectivos trabajen juntos por y para el bien del baloncesto.

He dicho también que no me parece bien que vengan casi todos los árbitros (obligados o no) y que casi no haya entrenadores en este tipo de actos. Es en estos espacios donde hay que canalizar las quejas, las inquietudes, las dudas y también favorecer el intercambio de relación entre los dos colectivos.

Es un corto espacio de tiempo, pero da para conocer a algunos árbitros fuera del plano profesional, conocer también sus inquietudes, que piensan de los entrenadores, como se relacionan con ellos, que esperan de nosotros, que les molesta (aunque esto casi todos lo conocemos) y sobretodo que podríamos hacer los dos colectivos para mejorar una relación tan necesaria en el campo de juego.

A mi como entrenador (y me voy a mojar) me encanta cuando veo a los árbitros salir a la pista concentrados, pero empaticos y con ganas de “pitar” (y eso se nota compañeros árbitros). Me encanta cuando un árbitro es capaz de decirme: “González hasta aquí” y ya sabes que estas en la línea de fuego cuando ellos creen que quizás has llevado la protesta demasiado al límite del reglamento. Me encanta cuando le discutes una acción al árbitro y te guiña el ojo como diciendo: “Ok a tu comentario, pero ya estoy en ello”. Me encanta cuando quizás aprietas a un árbitro más que al otro y su compañero te mira con esos ojos, que tu ya sabes que quieren decir: “No le aprietes mas”. Me encanta cuando en un tiro libre hacen dos pasos atrás para escucharte y entablas una conversación con ellos. Para mi esta es la esencia relacional entre entrenador y árbitro. Le discutes una falta y el te dice serenamente: “Joan, la he visto clara no podemos discutir sobre eso, estoy seguro de no haberme equivocado”, y yo asiento y ante esto no puedo hacer nada...pienso “tendrá razón”. Pero también me gusta cuando te dicen: “Quizás lleves razón en esta acción, ha sido muy justa... intentaré estar mas atento” y tampoco puedes decir nada, por que todo es susceptible en un segundo. Me encanta ver como un arbitro es capaz de tener una charla con un jugador con el tiempo parado, más aún como algún árbitro es capaz de tener esta charla con un jugador cadete i/o júnior instruyéndole y ayudándole en un aspecto del reglamento...Es en este momento (y en otros evidentemente) cuando un árbitro gana prestigio. Como dijo Juan Carles Mitjana, no hace falta decir “aquí mando yo”, por que es óbvio que lo sabemos, el cómo mandas si es importante para hacerte respectar en una cancha
Compañeros árbitros también me gustaría que valorarais nuestras protestas como parte del juego. Que intentamos controlar el banquillo como tanto os gusta decir, que intentamos no salir de la caja, que intentamos no hacer gestos para provocar a la afición sobre determinadas acciones y no echaros el público encima. Que también nos equivocamos, pero en otras... quizás en algunas llevemos razón.
Dicho esto y aunque muchos digan que somos colectivos antagónicos, yo prefiero, quiero pensar que estas reuniones, estos encuentros son necesarios para el bien del baloncesto.

Eso si...las intervenciones, las exposiciones tendrían que ser mas abiertas. Me gustaría ver exposiciones de entrenadores sobre temas concretos y también a árbitros exponiendo aspectos que puedan ayudar en el desarrollo del juego.

El baloncesto siempre ha sido ejemplar en modificaciones de reglamento, en la búsqueda del espectáculo y en la relación de los entrenadores y jugadores con los árbitros, respecto a otros deportes. Hagamos un paso mas y aprovechemos estos encuentros para decir lo que pensamos, mientras pensamos lo que decimos.. De nuestra pedagogía depende la educación en valores de respeto de los jugadores.

2012/09/20

ATLETISMO CON BALÓN


Me preocupa ver ya hace algún tiempo, como algunos equipos juegan haciendo “atletismo con balón” , es decir jugadores que corren con un balón por la cancha de baloncesto, primando mas al jugador con mucho físico que al jugador técnico. Lo he visto en las mal llamadas categorías de formación y después evidentemente, como no han estado formados, se traslada a categorías séniors. En Catalunya en primera y segunda catalana, podemos “disfrutar” de este tipo de baloncesto con bastante asiduidad.

Cuando hablo con sus entrenadores, me cuentan que es la única arma que tienen para hacer frente a equipos supuestamente mejores, y que tienen que utilizar el físico ( para ellos solo hay la palabra velocidad y resistencia), para compensar esta supuesta mejora que dicen que tienen equipos, normalmente más veteranos o estructurados.

Frases como “nuestra identidad es defender y correr”, que en principio podría ser una buena filosofía, se convierte en un arma de doble filo, y se establece como un parámetro en el que prevalece más el tono físico que la técnica individual y colectiva.
La culpa de este juego no es de los jugadores...es de los ENTRENADORES. Como diría mi amigo M.López Abril, esto entra en el debe del entrenador, cuando ves a jugadores que no saben hacer gestos técnicos adecuadamente.

Desde mi punto de vista, ver entrenamientos donde prevalezca continuadamente la velocidad, el físico, el ser más rápidos, es desesperante. Correr, correr y correr. Me gustaria ver entrenadores trabajando gestos técnicos con velocidad, que no es lo mismo. Para ello el entrenador ha de entrenar continuadamente, cientos de elementos técnicos para formar un jugador o de dotarlo de recursos técnicos ante situaciones diversas que se le presentaran a este.

No vale la frase: “Cómo somos jóvenes hemos de correr para poder ganar”. Como tienes jóvenes has de trabajar estos gestos y darle soluciones a los jugadores, que encontraran en el camino otros con mayor experiencia. Este jugador tiene que poder “ganar” a estos con un repertorio de recursos técnicos amplios, hechos con la mayor velocidad posible, aunque esto no es imprescindible...la técnica si!.

Dando un paso mas, me gustaría ver equipos donde se trabajaran bien los conceptos de 2 x 2 y 3 x 3, donde se trabajase el “spacing”, los movimientos sin balón...Donde se trabajase la posición o posiciones defensivas. Ettore Messina, decía que no defiende mejor quien más corre sino quien sabe colocarse, y es verdad. Ves a jugadores haciendo presiones defensivas, yendo de un lado a otro, como patos sin cabeza...Hemos de enseñar, donde ha de ir este jugador, cuando debe apretar la velocidad defensiva, cuando le corresponde pararse (si he dicho pararse) y mantener una buena situación defensiva de ayudas, de presión etc...
Sino estamos viendo como jugadores sin talento y con más velocidad son los enamorados de algunos entrenadores que ven esta “furia”, su arma de trabajo. Hemos de proteger a los jugadores técnicos y dotarlos de velocidad en sus gestos, hemos de mimar al jugador técnicamente, hemos (han) de cambiar la mentalidad y pensar que podremos ganar los partidos haciendo atletismo, pero los jugadores perderán ilusión por el balón y el baloncesto.

No ganes por velocidad, gana por calidad. Y esa calidad te corresponde a ti entrenarla. Si ya se...es más difícil. Pero tienes un reto delante de ti...Estos jugadores siempre recordaran a los entrenadores que les enseñaron baloncesto y nunca recordaran a los que llenaban sus entrenamientos de carreras sin sentido y les hicieron aburrir el baloncesto.

Siento si molesto a alguien con eso, pero es lo que pienso y lo defenderé siempre. Quiero ver a coordinadores de clubs que exijan a los entrenadores este tipo de trabajo técnico y hagan un seguimiento, que para esto están!!!.

Hay grandes entrenadores de formación que pierden partidos y hacen ganar jugadores para un futuro, y los echan. Y sigo viendo entrenar a los que ganan partidos y pierden jugadores, y ...no es justo.

2012/09/13

CUANDO LAS COSAS NO SON COMO APARENTAN SER


Las cosas, ni las más íntimas, son como aparentaban ser...Los entrenadores no debemos ser inherentes a esta gran verdad.

Somos maquinistas de un tren, del cual hemos de saber hacer llegar hasta la estación final. Debemos saber disminuir la marcha, ante posible arenilla en la vía, o pararnos si es necesario para quitar alguna piedra en el camino, Limpiarnos el parabrisas constantemente y no descuidar la velocidad.
Somos concientes de que no tenemos aire acondicionado, ni asientos de piel. El hilo musical no funciona adecuadamente y hasta el maquinista (el entrenador) sufre trastornos pasajeros, producto de hacer muchos viajes y reconocer y sufrir las piedras a distancia, estaciones en mal uso y un largo etcétera de obstáculos, que hacen de este viaje un recorrido apasionante, como difícil y imprevisible.

Detrás, en los vagones, sabemos que llevamos pasajeros distintos. Algunos que no se inmutarán ante los cambios de vía, y seguirán leyendo el libro hasta que lo finalicen. Otros andarán de un vagón a otro en función de cómo el maquinista maneje el tren. Algunos se pondrán juntos para compartir los miedos durante las tormentas del viaje. Alguno seguramente, preferirá ir solo durante el trayecto, por que piensa que juntarse con otros viajeros le és perjudicial. No os sorprenda que alguno se baje en la primera estación por que no aguanta, quizás se marea. También habrá aquel que aunque aguante el viaje, estará siempre protestando ante el revisor de si las suspensión es demasiado dura o no...para que se lo comunique al maquinista. Habrá el pasajero que no parara de hablar y amenizará los trayectos. Todos ellos irán en el mismo vagón. Es lo que tienes...

Pero nada es lo que aparenta ser y lo que se avecina tormenta puede generar oportunidades para conocer como reaccionan algunos pasajeros, ante esas adversidades.

Muchas veces pensamos que algunos jugadores son de una manera y acaban siendo de otra i al revés. Incluso las personas que te rodean en un club, pueden ser cambiantes en función de cómo conduzcas el tren y del que se encuentren en las estaciones (partidos). Para ello, amigos entrenadores, no hay protección. Tan sólo tienes tu cabina, o la que tu te creés, puede ser más grande o más pequeña, pero ahí vas a estar todo el trayecto. Los pasajeros van a decir que has conducido bien o mal, en función de cómo ellos se han sentido en el trayecto y no en la parada final.
Parece que es una responsabilidad no compartida y no es así. El fracaso se encuentra en los entrenadores, y las victorias en los jugadores.

Por cierto el que compra el tren y te lo da para que lo conduzcas, no le cuentes los pormenores entre estación y estación, ni si los pasajeros se portan con corrección o no. No le cuentes tu estado de ánimo, cuando llevas mucho trayecto recorrido, porque no le interesa. Dile sólo si al salir de cada estación todo va como tiene que ir. Al fin y al cabo todos sabemos que nada es lo que aparenta, ni en la victoria, ni en la derrota.

Si entrenas...conduce. Entendéis el mensaje entrenadores???





2012/08/27

UN AÑO MAS





Un año mas. Cada año es diferente. Vienes a entrenar y lo que te encuentras a parte del calor, rara vez es lo mismo, aunque hay situaciones que identificas de inmediato y ya sabes de que va.
Como entrenador, la pretemporada es la etapa mas dura del ciclo de la competición. Muchos días, muchas ideas, muchos conceptos que ordenar en poco tiempo, encontrando situaciones que ralentizan esta planificación. Jugadores que se lesionan, que por motivos laborales no pueden ser constantes, que vienen en mal estado de forma...Miras tu planificación semanal, y vas poniendo líneas rojas de lo que queda por hacer y hay que posponer.
Siempre hay un día que si miras toda la planificación global hasta el primer día de partido, te coge depresión y tienes el día tonto, es decir, aquel que tenemos todos los entrenadores, y te dices...no llego a tiempo, la defensa no está como debería, los conceptos de ataque están aun verdes...

Paralelamente ves a los jugadores cansados por el esfuerzo, muchas veces quejándose, y ajenos al primer partido de competición. Ellos siempre piensan que somos unos exagerados. Es cierto, que la locura siempre es un acompañante en nuestro viaje al lado del balón del baloncesto y además os digo que con el tiempo va a más. Y lo peor es que los jugadores lo saben. Si si... saben que estamos locos, y ellos no quieren enloquecer con nosotros, por eso vemos como buscan sus risas, sus momentos de aislarse...Definitivamente están mas sanos mentalmente que nosotros, ni que decir tiene físicamente.

Nunca habéis tenido la sensación de que estas explicando o repitiendo conceptos y ellos te oyen pero no te escuchan? Nosotros para protegernos le decimos al entorno, es que están cansados. No... no están cansados, lo que pasa es que su idioma no es el nuestro y nos empeñamos en hablar diferente.

PERO entonces por arte de magia (siempre ocurre) te llaman otros entrenadores) y te cuentan lo mismo que te esta pasando a ti: Un jugador que no había avisado se ha ido de vacaciones, a otro en el trabajo no le dan permiso para un partido, una lesión inoportuna la tiene tu mejor jugador, van atrasados en su planificación....No es magia, es la realidad!!! La realidad de un baloncesto diferente a lo que nosotros tenemos en mente, de un tiempo que ya no volverá como Boby Knight predicaba. Señores esto ha cambiado, y lo triste es que nosotros (los que llevamos años entrenando) hemos sido capaces de incorporar cosas nuevas al baloncesto, pero no hemos sido capaces de pensar que la realidad social no es la misma que nos rodeaba hace 20 años. No hemos “leído” (famosa palabra aplicada al baloncesto) bien que el jugador tiene otros muchos intereses, y que el baloncesto no es el centro de su universo terrenal, tal como a la mayoría de entrenadores nos pasa, producto evidentemente del grado de locura que hemos ido fabricando. Léase ir con el coche pensando en alguna jugada, léase andar hablando solo, léase estar sentado en una grada y estar aislado pensando en tu mundo que es tu equipo de baloncesto, y otras manifestaciones, de las que estoy seguro muchos entrenadores se sentirán identificados.

Aún así, cuando hoy vaya a entrenar, seguiré teniendo la misma ilusión que cuando empecé hace 27 años, por intentar que los jugadores no solo mejoren en su juego, sino también transmitir toda la pasión que siento por este deporte.

 
Buena temporada a todos...seguimos trabajando

2012/06/21

JORDI VENTURA.,SE RETIRA CON SU CAMISETA DE SIEMPRE...LA DE L'UE MATARÓ




Hay muchos jugadores de los que podría hacer un escrito, por que en verdad hay muchos que son merecedores de ello, por mi parte y por la de muchos otros entrenadores. Pero estos mismos jugadores me perdonaran seguro, que hoy hable de un jugador que ahora se retira, como es Jordi Ventura.

Este base pequeño, que siempre ha estado ligado a su club y ha pasado por todas sus categorías, representa el sueño de cualquier deportista. Crecer y formarse en un club, retirarse y además ser un referente para todos los que empiezan a jugar en eso que se llama baloncesto.

Jordi ha sido un jugador diferente. Limitado en principio por su baja estatura, en un baloncesto moderno donde se busca un director de juego alto, él ha sabido manejar este supuesto déficit, con una gran velocidad, un gran tiro exterior en movimiento y una gran visión de juego. Cierto es que, su proceso como director de juego ha sufrido altos y bajos, por que a Jordi le gusta anotar. Quizás esto no tendría mérito por si sólo, pero si que lo es por dos circunstancias, que son poco habituales y singulares.

Una, el hecho de que siempre ha querido triunfar en su club, el club de su ciudad, l’UE Mataró. Aunque ha tenido buenas ofertas para irse, Jordi ha tenido la cabeza bien amueblada, fomentando una buena formación académica y haciendo sacrificios para seguir siendo siempre uno de los jugadores mejor valorados de la liga EBA. Jordi sabía que para poder llegar a ser este tipo de jugador tenía que poner mucho de su parte. Y lo hizo. Siempre mesuro muchísimo sus horas de descanso, nunca bebió alcohol, ni fumó, y cuidó hasta el extremo su físico, para que se cumpliera su sueño..

La otra circunstancia, es el hecho que ha tenido que soportar una gran presión siempre, porque durante muchos años, su padre, Joan Ventura, excelente persona y gran gestor del club UE Mataró, ha sido el presidente de la entidad. Esto ha significado tener que jugar, siempre, con la crítica al lado del número 11 de su camiseta. Pero Jordi ha conseguido jugar con todos los entrenadores que han ido pasando por el club. Grandes entrenadores como Quique Spa, Como “Matraco” Maragall, Tito Sobrin, etc…, han confiado en él como director de equipo.

La relación como entrenador con Jordi no ha sido fácil, no porque fuera un jugador que generase problemas, sino por que esta misma obsesión de perfeccionismo y de amor a este club (tenia un miedo enorme a fallar a su gente, a los niños de su club, etc…), le impedía muchas veces ser objetivo delante de situaciones que se daban durante la temporada, y las derrotas las vivía como fracasos personales.
Muchos y buenos adversarios deportivos, han intentado frenar a este gran jugador y muy pocos lo conseguían, por que Jordi tenia una cosa que muy pocos jugadores que he entrenado han demostrado, y es la capacidad de superación constante ante adversidades y un aspecto más importante… cada sesión de entrenamiento era su último entreno, es decir le dedicaba todo el esfuerzo posible.
Nos deja un jugador que ha marcado una época en l’UEMataró, él seguramente ha sido el mas “groc” de todos, y deja una escuela que hay que imitar, la del valor del esfuerzo, la humildad y el compromiso hacia un club.

He sido su entrenador en algunas etapas de su vida, y tengo en la memória muchos recuerdos, como los viajes en autocar, donde casi siempre se sentaba con su ordenador a mirar partidos o cosas de baloncesto. Recuerdo sus miradas en la cancha, en las que entendia rápidamente lo que queria y lo interpretaba con rapidez, pero hay una cara que recuerdo en especial... Cuando el equipo ganó el campeonato de EBA en el 2010, su rostro reflejaba una alegria inmensa, pero más, un descanso por conseguir un premio buscado con tanto esfuerzo
No soy quien para pedir que se retire su camiseta en el “Palau Josep Mora de Mataró” (mítico campo, con olor a baloncesto de verdad), pero si para que se le rinda un merecido homenaje en su ciudad y en la entidad deportiva donde siempre ha estado vinculado.

Feliçitats Jordi per aquests anys de básquet que ens has donat.

2012/05/31

CUANDO LOS RECUERDOS INVADEN EL PRESENTE



Tengo la costumbre de tener colgados en una pared, las fotos de todos los equipos que he dirigido. La mirada que recae sobre esos cuadros, no es la mirada de quien no ha vivido estos momentos. Muchos que vienen a mi casa los observan y preguntan por algunos jugadores, por los resultados o éxitos y fracasos.
Nada mas lejos de “mi mirada”... Cuando yo profundizo en estos cuadros, veo muchas mas cosas. Mi mirada es profunda y larga y los recuerdos se entrelazan emocionados sobre aspectos básicamente anímicos. Lo que nos da un equipo a nivel interno, de las emociones, es lo que realmente nos une para siempre con aquel grupo.

Cuando me siento y veo la pared llena de estos cuadros, me invade una cierta tristeza. Como decía un día mi amigo Joaquín Arnal, las cosas no son como antes. Ves fotos colgadas de hace años y los jugadores emocionados recuerdan esas etapas de baloncesto como una vivencia extraordinaria, yo diría que casi primordial en su secuencia de la vida, y que de alguna forma u otra han marcado su camino personal y incluso profesional.
Cuando los recuerdos del pasado invaden el presente, es que éste no es como el pasado. Cierto es que con el tiempo la memoria hace selectiva los momentos, sobretodo los positivos, y la tendencia es a sobre valorar las situaciones que nos han dado satisfacción.
Miro esa pared ahora con 50 años y 27 entrenando ininterrumpidamente, y pienso que he dejado muchas cosas en el camino. Mis hijos han crecido con un padre hipotecado por los fines de semana y gran parte de esos años de viajes que ocupaban todo el fin de semana. He estado entrenando con la incomprensión de compañeros de trabajo, que ven en nosotros unos bichos raros, por dedicar noches de entrenamiento y días de trabajo personal para darlos a este deporte. He entrenado durante diez meses al año sin prácticamente un fin de semana tranquilo y relajante.
No sabría responder si ha valido la pena hacer todo esto durante 27 años. Pero cuando miro esos cuadros llenos de jugadores y las historias que me han acompañado durante estos años, pienso que este esfuerzo no ha sido nada, comparado con la cantidad de amigos, que me ha dado este deporte, con los grandes momentos vividos.

 

Pero tengo que decir que yo antes sentía el “olor de los vestuarios”, ese tan característico que mis colegas de mi edad, sabrán identificar como yo. Ese donde se cuecen las relaciones, donde ves llorar, donde ves sufrir, donde ves la alegría, donde ves la frustración, donde ves la motivación.... Ahora los vestuarios no huelen igual. Ahora fichas a un jugador y solo sabe que el vestuario es para cambiarse. Ve un balón y no sabe que es la pieza vincular de una relación de grupo, sino que ve en ella, un objetivo para hacer puntos. Ve un compañero y seguramente solo sabe de él su número de camiseta y como un rival muchas veces. Ve un entrenador y lo ve como un obstáculo para sus minutos de juego y no como un profesional que le dará opciones de juego y mejora en los entrenamientos diarios.
Me invade la tristeza de pensar que quizás ya no quedan demasiados jugadores así. Me invade la preocupación de ver entrenadores tecnócratas donde su libro de entrenamientos es la estadística, la observación de video , y que vean los jugadores como piezas de ajedrez.

Pero también me invade la alegría de ver que conocí generaciones de jugadores y entrenadores donde lo más importante era pertenecer a un vestuario y pisar juntos una cancha de baloncesto. Por que sino has experimentado todo esto, como vas a explicarle alguien que és el baloncesto, más allá de lo que ve todo el mundo... un balón dos canastas, doce jugadores y unos técnicos locos?
Cuando vean un partido de baloncesto por TV vean los puntos de los jugadores, las canastas con mate, las defensas, los tapones...pero si quieren saber que es un equipo de baloncesto vean el sufrimiento de los protagonistas, sus caras, sus reacciones, sus emociones, sus tiempos muertos, “huelan el vestuario”, solo así sabrán por que un entrenador como yo y muchos otros, somos capaces de sentarnos delante de una fotografía y ver más allá del marco del cuadro. Cuando eres capaz de traspasar el cuadro... es que has “olido al vestuario”.



2012/04/27

LA DECISIÓN DE PEP, LA DECISIÓN DE LOS ENTRENADORES

La decisión de Pep, es la decisión que querrían tener muchos entrenadores. El tiene merecidamente la capacidad de decidir si se queda o no. La mayoría de entrenadores no tenemos esta suerte y los acontecimientos normalmente se avanzan a una posible reflexión sobre tu decisión de quedarte o irte de un club.

Cuando hemos tenido la situación de poder decidir si nos vamos o no, de un equipo, de un club...,es un momento de muchas dudas. Normalmente si has acabado bien la temporada se acumulan imágenes positivas que te dificultan tener una imagen objetiva que focalize la decisión con la suficiente frialdad. Si por el contrario se produce un final de temporada negativo, con perdida de categoría, con acumulación de mas derrotas de las deseadas, con el desgaste de un vestuario, u otras situaciones similares, hay menos dudas por que el sufrimiento ha estado latente y esta frustración, normalmente te pide que busques alguna salida que recompense estos momentos por otros futuros, que presupones que serán mejores, aunque todos sabemos que las pautas de los ciclos te persiguen inexorablemente allá donde vayas.
Desconozco los motivos de Pep de la decisión que ha tomado, pero seria bueno pensar que todos los entrenadores tuviéramos la oportunidad de hacer esta reflexión a final de temporada más allá de situaciones negativas o positivas que tengamos en la competición.

Des de mi punto de vista, y tal como vivo el baloncesto y mi entorno más inmediato, para mi hay tres cosas básicas:

1. Sentirse querido por el entorno del club:

Quizás la más importante. No se trata solo, de que tengas poder de decisión, sino que tu entorno de club demuestre que en las derrotas y en las victorias, el entrenador tenga puntos de apoyo y cuente con interlocutores que ayuden al crecimiento del equipo y el entrenador no experimente esta soledad de la que tanto hablamos durante la temporada.

2. Cumplimiento de las expectativas.

Todos sabemos que en la fase inicial de enamoramiento de un club con un entrenador no es la fase importante. La decisiva es la fase de estabilidad , donde ya sabes que el 40% de cosas que te dijeron no se han cumplido (no por falta de deseo seguramente, sino por otros motivos que todos los que estamos en club conocemos ), y hay que esperar que el otro porcentaje se cumpla sin tu tener que insistir en ello.

3. Decisión de poder...de verdad:

Los que me conocen saben que soy 50% Pep y 50% Mou, si hablamos en términos de fútbol. Los dos son grandes lideres y entrenadores y con estilos distintos...pero los dos son grandes y tienen el absoluto poder de decisión. Lo que no les ha interesado, lo han apartado, para poder trabajar con comodidad y sin ataduras. Uno lo habrá echo de una manera y el otro de distinta forma, pero no nos equivoquemos, tienen poder. Sin poder de decisión no puedes realizar tu trabajo. El poder va mas allá de elegir los jugadores o decidir en la temporada situaciones sobre ellos. El poder significa que los entrenadores del resto de categorías, saben que tu tienes ese reconocimiento y todos trabajan en tu dirección.

No es fácil, diría que muy difícil, ver un club con una cadena secuencial de trabajo vertical y trasversal. En la gran mayoría hay grandes saltos entre sus categorías, entre sus coordinadores, incluso directivos, que hacen difícil subir y bajar las escaleras de una en una, y esto dificulta en mucho, la naturalidad de relación y el poder de decidir, porque el desgaste se hace evidente a medida que pasa la temporada. Cuando esto ocurre subir y bajar escaleras se hace muy pesado, cansino y los entrenadores tienden a meterse en su burbuja y no gastar mucho oxigeno, para no ahogarse antes de tiempo...Antes de que finalice la temporada.

Me gusta ver como Pep ha exigido esta cadena secuencial. Ver a Eusebio adaptándose a la demanda de su “jefe”, tirando de juveniles, y estos de los cadetes, todo ello con absoluta normalidad, sin tener en cuenta en ningún caso, los resultados de las categorías inferiores, es de un gran mérito y un halago que hay que hacer a Pep. El modelo ha estado por encima de personalismos de las otras categorías del club. Todos han trabajado de abajo hacia arriba.

Pero nos olvidamos de una cosa importante. Este trabajo se debe a que hay un reconocimiento del club hacia este entrenador, entregando las llaves de la puerta del club en materia deportiva. La mayoría de clubs le dan las llaves a un entrenador, pero cuando van a abrir una puerta, muchos se dan cuenta de que no abre y la copia la tiene otro o la cerradura está atascada de tanto forzarla.
Todos querrían ser Pep, para poder escoger que camino es el mejor, pero no todos se las merecen y no todos tienen esas llaves.