"Si dejas de aprender, dejas de enseñar" (Joan González)
2011/12/19
BON NADAL 2011
Aprendí que quien no te busca no te extraña y quien no te extraña no te quiere... que el destino determina quien entra en tu vida pero tú decides quien se queda... que la verdad duele una sola vez y la mentira cada vez que nos acordamos. Hay tres cosas en la vida que se van y no regresan jamás: las palabras, el tiempo y las oportunidades, por eso valora a quien te valora y no trates como prioridad a quien te trata como una opción........... si la vida te da limones.... compra TEKILA!!!!!!
El baloncesto puede salir de tu vida...tus amigos no.
2011/11/14
PADRES CON LIBRETA
Hace poco algunos entrenadores de categorías inferiores (pre-minis/minis/pre infantiles...), me comentaban que cada vez mas notaban, como los padres desautorizaban a los entrenadores de sus hijos , con actitudes impropias, como la de ir durante los partidos a los banquillos a “hablar” con los niños y a “orientarles”, dar instrucciones en voz alta durante los partidos, e incluso si estos ganan de mucho, proponen a los entrenadores haber que se puede hacer para cambiarlos de grupo a fin de que aumente la competitividad.
Hemos de constatar, que muchos de estos entrenadores empiezan ahora a desarrollar su puesta en escena como educadores/entrenadores, y que quizás les cuesta por la juventud y la inexperiencia (que no inaptitud) hacer frente a estas situaciones.
Así que efectivamente, tal como ellos me habían dicho, me deje pasar por dos partidos para ver que tal eran estas situaciones. La verdad és que la realidad superaba, desgraciadamente, lo comentado por los entrenadores.
Pude ver padres yendo al banquillo y este mismo padre al volver les contaba a los demás la importancia de que “hiciesen las jugadas, que él les había dicho antes del partido” . La sorpresa fue mayor cuando la mayoría de estos padres afirmaban que hacia bien en ir a decirle eso a su hijo, porque este entrenador no hacia jugadas.
Al lado de él, estaba la madre del niño, que apuntaba en la libreta las partes que jugaba cada niño, los puntos, los rebotes...etc, y osaba decir a los demás padres lo mal o bien que estaban sus hijos en función de los números que reflejaba esta libreta.
Más que una reflexión se impone una actuación del coordinador correspondiente (que entre otras cosas, para esto están), para que hable con los padres y pueda hacer ver:
1. la importancia del juego en si mismo. La diversión ha de estar por encima de cualquier resultado.
2. los valores de solidaridad y compañerismo,
3. La aceptación de la frustración por la derrota, y gestionar la victoria...
4. Minimizar las actuaciones individuales enseñando el grupo es lo importante.
5. El respeto por el entrenador (en todas sus facetas)
6. Que hay que aceptar la diferencia (algunos padres no quieren que jueguen algunos niños “por que el equipo baja mucho de nivel”)
Sabemos que se han escrito muchos artículos en referencia a las actitudes de los padres en edades tempranas de los jugadores. Pero ahora se impone, no ya una reflexión, sino una actuación decisoria, sin complejos, y efectiva por parte de las entidades deportivas.
Hay que apostar ya por una educación global e integral del deporte en las categorías inferiores. Y esto pasa por la aceptación por escrito por parte de los padres, (cuando inscriben a sus hijos en alguna entidad deportiva) de que hay que cumplir unas premisas.
Hay que enseñar que la canasta y el balón son herramientas del juego, pero que la caja, donde esta el banquillo, el vestuario, los niños...son lo mas importante del deporte, para gestionar bien estas herramientas.
Mientras algunos entrenadores, coordinadores y padres vean que el balón y la canasta son mas importantes que la gestión educacional de “los momentos” , que viven estos chicos , la involución educacional esta asegurada. Después no nos quejemos de lo que vemos en las gradas, por que aquí si que nosotros somos responsables y podemos actuar....sin excusas!!!
2011/10/18
EL PESO DE LA DERROTA, EN LOS ENTRENADORES
Perder...desgasta. Esto lo sabemos todos los entrenadores. Rafa Layola, decía que cada perdida trae consigo una disminución de autoridad del entrenador frente al club.
Es cierto, la derrota trae consigo los fantasmas de todo tipo. Los que se ven y los que no. Cuando en la mochila del entrenador pesan las derrotas andar se hace duro, y además si algunos les ponen en una cuesta arriba.
En mi carrera como entrenador he tenido bastante suerte con las mochilas, en la mayoría de veces han ido ligeras. Esta temporada como en la pasada he empezado mal, perdiendo partidos seguidos por motivos que ahora no vienen al caso, pero que al fin y al cabo han sido derrotas.
Cuando vienen épocas de “cargar mochila”, es un buen momento para analizar tu entorno mas inmediato y el que no lo es tanto. Para saber a izquierda y derecha de frente y hacia atrás que es lo que tienes. No os preocupéis...por que en estos momentos la lectura es bastante fácil, aunque hay que saber bien como hacerlo.
Leer que cuando mas derrotas cargues en tu mochila será proporcional a la cantidad de tonterías que tendrás que oír (no escuchar), a gente que hacia tiempo que no veías, pero que aparecen en la derrota, supuestamente para animarte, ante esta situación.
El corporativismo en nuestra “profesión” no existe. Puedes tener mas o menos afinidad con un grupo de entrenadores sanos, que desean lo mejor al compañero, pero también es cierto que hay personajes que todos conocemos, que casualmente solo te los encuentras cuando mas cargada va la mochila. No hay problema, aquí la lectura es fácil. La difícil es cuando personas que has tenido vinculadas a ti (algún ex jugador por ejemplo, etc, contamina o intenta manipular a tu vestuario) Entiendo que a los entrenadores jóvenes esto les pueda afectar más o menos, y que es difícil gestionar esta situación, pero una cosa que hay que tener en cuenta y que dijo el Sr. Valdano (es directivo del Real Madrid): “no conozco a ningún entrenador que en un momento u otro no haya perdido partidos o las cosas no le vayan bien”.
Esta frase esta llena de significado, por que viene a decir, que ningún entrenador es inherente a la derrota, al fracaso en si. Nada es para siempre, ni en lo bueno ni en lo malo. Por tanto todo es circunstancial. Ese ex jugador que se ríe de un entrenador y que a lo mejor se dedica a entrenar también experimentará esta sensación tan desagradable de tener que llevar una mochila cargada de algunas derrotas. Este entrenador que te da lecciones o que al oído de un directivo, le susurra eso de que: “este equipo necesita un cambio” (refiriendose a que el cambio ha de ser llevado por él), también experimentara este proceso, por que como dijo Valdano, todo lo que sube ...baja.
La derrota y la victoria forman parte de cualquier deporte. El fracaso o el éxito no, por que estas dos palabras van muy en función de cómo tu vivas una situación. Preguntaros que es el éxito? Que es el fracaso?. La respuesta no será fácil
Los entrenadores hemos de convivir con la derrota (aunque cueste mucho y sea muy duro) y la victoria (aunque a algunos les llene el ego) gestionando con equilibrio estas dos partes de nuestro deporte.
Lo único que cuenta es ser honesto con uno mismo, con tu equipo de trabajo y con tus jugadores.
Si a alguien le pesa mucho la mochila, como me ha pasado a mi estas semanas, os aconsejo que hagáis lo que he hecho yo: he dejado la mochila en el suelo, me he sentado en el camino, y he mirado que encontraba dentro....Os sorprenderéis de la cantidad de cosas que uno ve en el interior. Lo bien que te quedas cuando te la vuelves a poner... Pesa lo mismo, pero se lleva mejor, por que cuando te miras las cosas con distancia te das cuenta que nada es para siempre
2011/08/31
BUSCANDO LA FELICIDAD EN EL BALONCESTO
Mientras entrenas, buceas por la pista buscando síntomas de felicidad como el que lo hace cuando busca coral.
Cada vez es mas difícil encontrar coral y no solo por que este prohibido, por que casi no existe. Las aguas son cada vez mas sucias, y es complicado tener momentos de euforia cuando navegando por las profundidades divisas, eso tan preciado que llevas tiempo buscando.
A los entrenadores, o a mi, no quiero generalizar, cada vez hacemos mas búsqueda de la felicidad con mínimos resultados. Tan solo la pasión por nuestro deporte, hace que veamos coral donde a lo mejor hay una hierba que se le parece.
Hemos de sumergirnos, muchas veces a pulmón, para aguatar la presión de los directivos, o su mala gestión, no intencionada por supuesto. Si te ahogas en esta inmersión será un problema tuyo, por que nadie, absolutamente nadie, te va a llevar una bombona de oxigeno para que puedas respirar. Al principio todo es “muy guay”, pero el día a día se hace duro y acabas por abandonar, buscando en un rincón, donde te puedes hacer daño, y tampoco estas seguro que de allí saldrá un premio importante.
Así pues diriges todos tus esfuerzos a la pista de 29m x 15m. Allí tampoco encuentras con algo que soñabas. Con la disciplina, con la pasión, con la implicación, con la responsabilidad y con los valores que ti te han enseñado.
Así que sales del agua por que el tiempo ha terminado, coges el coche y vas pensando que haces en este mundo del deporte, donde todas tus referencias parecen haberse modificado. Antes buceaba y no solo encontraba coral, el agua era fresca, el color del mar un azul intenso, y la brisa cuando asomabas la cabeza, limpiaba todo tu espíritu. Ahora no. La pregunta es si hemos de cambiar nosotros, si hemos de ser capaces de asimilar que esto ya no es como hace unos años y que ahora toca recoger las latas de cerveza que la gente deja cuando sale a navegar.
Los entrenadores no deberíamos ser los basureros de la falta de todos estos valores, o si, pero que nos lo digan antes.
Yo no quiero que los entrenadores tengan dificultades para montar una cena con su grupo y hablar de sus inquietudes, más alla de un balón.
Yo no quiero que los entrenadores no sean escuchados cuando comparten su saber y alguien les dice que no hay nada que aprender.
Yo no quiero que los entrenadores lleven el equipo en su cabeza a todas horas y que su grupo solo tenga en su cabeza el entrenamiento de dos horas.
Yo no quiero que los entrenadores se emocionen cuando ven a su equipo defender, implicarse y crecer, y los jugadores solo crezcan cuando hagan acciones de encestar.
Yo no quiero que el entrenador sea el motor de un tren, donde los jugadores no son capaces de apretar la manilla de emergencia y prefieren estrellarse por que el entrenador va el primero.
Quiero seguir emocionándome y encontrando la felicidad oliendo las canchas de baloncesto, respirando el poder de un vestuario cambiándose para competir, mirando a los ojos de mis jugadores y ver en ellos la pasión que transmite este magnífico deporte, y saludando a mi colega, con la sinceridad mas absoluta, antes de un partido que ya no se volverá a repetir pero que quedara grabado en nuestra memoria.
Se que llego a mi fin, y no por falta sentimientos, sino por no saber transmitir toda esta felicidad que durante años he cosechado de grandes grupos de jugadores y de personas.
Ahí queda mi reflexión mas sincera.
2011/08/24
BUSCANDO “LOS ESPACIOS”
Pretemporada: Nosotros, los entrenadores, buscamos los espacios de juego y los jugadores buscan su espacio para jugar minutos.
Este seria el resumen de los primeros días de la pretemporada. Son para los técnicos, días de mucha intensidad de papel, de programación, de cuadrar el tiempo con la base que quieres proponer, de iniciar cargas tácticas, de que los jugadores se conozcan y de intentar que el “taiming” sea cada vez mejor entre los movimientos que buscamos, para que nuestros equipos sean competitivos.
Para los jugadores hay un componente físico esencial, que unos necesitan mas que otros, unas limitaciones técnico-tácticas, que unos tienes mas que otros, y en resumen es un momento donde ellos buscan ese espacio para ser jugadores “de minutos”.
Hemos de encontrar pues, el equilibrio entre sus expectativas y las nuestras. Los dos buscamos espacios si, pero diferentes. Los entrenadores pensamos en ubicar a los jugadores en nuestros movimientos, para buscar el máximo rendimiento global del equipo y los jugadores estos días mas que nunca, buscan agradar aportando acciones individuales, que influyan en nuestras decisiones.
Ellos no saben, que precisamente los entrenadores valoramos la capacidad que sólo tienen algunos jugadores, de saber en que momento realizar acciones individuales o no. Cual es el momento de mostrar una acción individual o cuando es el momento de hacer una buena lectura del concepto de juego y realizar una acción diferente. Solo estos jugadores “solidarios” que casi pasan desapercibidos para muchos, son los verdaderamente necesarios. Los anotadores, ya sabemos que anotaran con un sistema o con otro. Los reboteadores siempre lo serán, los grandes pasadores siempre aparecen, y los que “matan” el aro serán siempre recompensados con sonidos propios de los pájaros mas diversos. Todo esto es tangible, pero yo quiero reflejar al jugador intangible....Explicas un sistema y es capaz de ver con velocidad que se derivará de estos movimientos y como el puede ayudar en las situaciones que se den. Hablas y notas que procesa rápido el mensaje y su ejecución es tan rápida como eficaz. Juega y hace tres acciones para que su grupo funcione mejor sin haber hecho una sola canasta, pero situándose en el campo y buscando el espacio como lo hacemos nosotros en la pizarra. Es ese jugador que al final del entreno te viene un sabio y te dice: “este chaval no lo hace mal”.
Tenéis pasadores, el estadístico llenara las valoraciones. Tenéis triplistas, fantástico, para abrir defensas y las zonas. Tenéis reboteadores bien para el contraataque y las segundas opciones. Tenéis....a “este chaval que no lo hace mal” (desde fuera)...tenéis un tesoro.
En tiempo de crisis, los tesoros no hay que esconderlos. Hay que darles la posibilidad de generar riqueza a tu equipo, por que solo ellos, son capaces de ver los espacios como nosotros...estos son los buenos. Los demás meten triples, machacan el aro, etc...no lo hacen mal...y lo digo desde dentro, ya me entendéis.
2011/07/05
SALVA MALDONADO, L’ENCERT DE “LA PENYA”.
Fitxar a Salva Maldonado, com entrenador de La Penya, ha estat des de el meu punt de vista un encert.
No era fàcil trobar en aquests moments un entrenador que generés les expectatives necessàries, davant la situació que esta patint econòmicament aquest club.
He coincidit en alguns cursos d’entrenadors com professor, amb el Salva. Seria pretensiós per la meva part dir que sóc amic seu, però conec una mica el seu entorn i a ell mateix per els anys i converses que hem tingut. Si un dia la seva dona, la Neus, us invita a mandonguilles a casa seva, sigueu educats i declineu la invitació, eren molt bones, però sincerament em van sentar molt malament, encara que segurament seria per com conduïa el cotxe en Salva, per aquells camins de Puigcerdà.
No passa així en la seva conducció en els equips que porta. Recentment Canàries i Fuenlabrada, han estat llocs on ha pogut demostrar la seva vàlua com entrenador. Avui TV3 afegia que havia guanyat un 53% dels partits que havia dirigit a l’ACB. No és això el més rellevant per mi. Si un mira enrera, veurà que és un tipus d’entrenador que genera cohesió en els seus grups de treball. Es un entrenador que basa en la simplicitat del seu treball un gran nombre d’arguments tàctics i tècnics que un dia podríem valorar amb mes extensió.
Avui, que sentim parlar tan d’entrenadors, amb un caràcter “molt seu”, com aspecte que dona “pedigri”, amb comportaments histriònics, i amb gestualitats molt visibles que inviten al divisme, ens trobem davant d’una persona i entrenador “normal”, que l’agrada l’esport, la seva família, és amic dels seus amics, i te respecta per els col·legues, siguin de l’ACB com de tercera catalana.
Potser que això no sembli interessant, però en els temps que estem vivint, trobar entrenadors d’élite, que sàpiguen caminar sense trepitjar, parlar sense ofendre i entrenar sense complicitats dives, cada vegada es mes difícil.
Ara que estic apunt de començar un nou curs de direcció de grup i de partit, amb entrenadors que volen la seva titulació com entrenadors de segon nivell, es un bon moment per treure l’exemple del Salva Maldonado, per entendre, que més enllà del bàsquet hi ha quelcom més...Hi ha la normalitat. Aquesta paraula tan castigada, per que hi ha entrenadors que s’entesten en fer d’aquest esport algo complicat, rebuscat, i viure en un núvol d’elitisme, vers la recerca d’entrenadors que sense dir-se maldonavich, poden aportar molt al bàsquet tan en la conducció grupal, com en els aspectes més íntims de la tàctica del bàsquet.
Benvingut a la Penya Salva, de ben segur els seguidors d’aquest club gaudiran d’un equip que tindrà els valors que sempre l’han caracteritzat i competitivitat alhora.
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