"Si dejas de aprender, dejas de enseñar" (Joan González)

2013/12/02

MUY CONTENTO CON EL TRABAJO REALIZADO...AGRADECIDO POR ESTOS MESES EN LA UESC

http://www.totsantcugat.cat/ca/notices/2013/11/la-ue-sant-cugat-cessa-joan-gonzalez-per-discrepancies-amb-la-junta-directiva-17599.php

Han sido unos meses de gran trabajo, con los cadetes de la UESC. He disfrutado mucho como entrenador  con la formación, y agradadezco a los jugadores su gran implicación asi como a los padres de estos, por las muestras de cariño y agradecimiento que durante estos meses y ahora, he recibido de su parte.
Un abrazo muy fuerte a todos.

2013/11/12

LOS ENTRENADORES...LOS NUEVOS JOHN WAYNE.


Recientemente un entrenador y amigo me contaba que un jugador suyo había dejado el equipo por no jugar, o quizás, por no sentirse importante. Inmediatamente algún compañero con peso específico dentro del grupo, se quejó de esta circunstancia a un directivo, y ahora este entrenador empieza a estar cuestionado... Senior, no es una situación nueva. Es la vida cotidiana de los entrenadores en estas categorías. Hay muchas mas.

Otros entrenadores viven con la sombra que el hijo del directivo de turno, sea influyente en los planteamientos tácticos del equipo. Otros entrenadores, son cuestionados por que anteponen la formación a los resultados y quizás este equipo, no será campeón de la copa del mundo universal de categorías de mini, infantil, cadete o júnior, con lo que el jugador no podrá optar a ser escogido mejor jugador del mundo, básicamente de su club, de su pueblo, ciudad o comarca como máximo. Otros tantos, criticados por su metodología, por que son excesivamente duros, y añaden de que su hijo ha perdido la confianza, (frase mágica que merece capítulo aparte) o por el contrario por que este entrenador “no aprieta” lo suficiente. He llegado a oír en una grada viendo cadetes, a algunos padres criticar a su entrenador, por que “no hace jugadas, y claro, así no se puede ganar”. He llegado a oír que “si cobra... que aguante”.
Recuerdo que muchas de las preguntas que me formulan los alumnos en las clases para la titulación de  entrenadores, es que muestran una gran preocupación por que en los clubs donde ejercen de entrenadores, no tienen “respuesta” ni “salida” a situaciones muy incómodas, a presiones de directivos y padres, que ejercen el poder de esta parcela del parquet. Su miedo es doble. Uno, es no poder desarrollar toda su capacidad como entrenadores y la otra que los echen y no poder ejercer una cosa que les encanta, entrenar a baloncesto.

Me gusta comentar que la mayoría de entrenadores (evidentemente siempre hay excepciones) hacen un gran esfuerzo personal para poder, durante 10 meses, dirigir un equipo de baloncesto. Me gustaría que los directivos, padres y otros supieran todo lo que sufre un entrenador por hacer esta camino tan largo y conseguir los objetivos marcados por el club, tanto los que están en formación como los que dirigen equipos donde hay que conseguir objetivos clasificatorios. Quien no haya entrenado, no puede saber el grado de presión que supone ser y ejercer de entrenador.

Se que no es una situación nueva, pero diría que con el tiempo el entrenador está perdiendo poder en la única parcela que pueda ejercerla... en el parquet.

Los que nos dedicamos a esto, (que no quiere decir que entendamos, de esto saben mucho mas “los otros”), sabemos lo que nos mueve a ENTRENAR, es  la ilusión por este deporte, las ganas de enseñar muchas cosas que se esconden detrás de un balón de color naranja, la relación con los jugadores y jugadoras, formar parte de su educación deportiva, etc...y ayudar en este proceso madurativo en el crecimiento personal del jugador, y por que no, con jugadores ya mayores, adultos,  desarrollar unos valores que sólo los que hemos vivido un vestuario, sabemos que se adquieren, y que no son tan tangibles como nos imaginamos. Costaría mucho que un jugador, un entrenador, con palabras expresase como le ha sido de útil esta convivencia año tras año, vestuario tras vestuario...

Por eso cuando me enfrento a entrenadores compañeros y amigos algunos, o a jóvenes que empiezan a entrenar, me gusta darles la mano efusivamente o un abrazo. Es un abrazo sincero de reconocimiento por su trabajo, por su implicación y por que no decirlo, por corporativismo.
Decía un entrenador de reconocido prestigio que “somos  como John Wayne, Solos ante el peligro, pero en realidad el peligro no es estar solo, sino sentirse solo”.

2013/10/30

LOS REFERENTES. MIS REFERENTES: RICARD CASAS, ANGEL MARTIN BENITO Y RAFAEL LAYOLA.





Todos tenemos  referentes, son los que nos han ayudado a crecer y a formarnos como entrenadores. Son aquellos entrenadores que han influido de alguna manera en nuestra forma de entrenar, de dirigir, etc...

Yo he tenido varios, pero creo que hay tres que han sido mi hoja de ruta, aunque es cierto que quiero decir que ha habido muchos mas que de alguna forma u otran han conseguido captar mi  atención.

Los tres del enunciado son basicos para mi:

Para hablar de Angel Martin Benito, necesitaríamos muchas paginas.
Fui segundo suyo en CB Montcada (EBA) en la temporada 93/94. Era la primera vez que trabajaba con un profesional de dedicación completa. (Había sido entrenador del Español, del Puleva Granada, del Huelva, entre otros..). Llegó a un club con una pobre estructura y se empeño en profesionalizarla. Empezó con los jugadores, con el cuerpo técnico y también quiso con los directivos, (presidente) que evidentemente no pudo.

Ángel, siempre me ha parecido el entrenador de los mas  inteligentes de los que he conocido. Era ágil en la cancha, veloz en la lectura de juego, preparado tácticamente, y una fluidez verbal, con ironía,  que era capaz de venderte una Harley en el desierto.
Le sobraba, eso si, “abuela”. Sabia que era bueno y lo demostraba constantemente. Pero esta mirada altiva que tenia o tiene, no se corresponde con su interior, donde es una gran persona.
Era difícil discutir con él, por que llegaba a argumentarlo todo hasta el aburrimiento. No era un excelso en gestión  de grupo, pero sabia trabajar individualmente muy bien a los jugadores y sacar el máximo rendimiento.
De él aprendí casi todo. Nunca sabrá (ahora espero que si) la influencia que tuvo sobre mi, en como ver el baloncesto. Es una persona y un entrenador  del que aprendí más en el después, que en el presente. Siempre le estaré agradecido , porque gracias a él, basé mi base técnica y táctica del baloncesto.
Una anécdota: Entrenando al CB Montcada y yo de entrenador ayudante teníamos a grandes jugadores. Uno de ellos era Fernando Mateo un 4 extraordinario, formado en la cantera del Real Madrid. Un día en un partido contra el Cornellà (entonces filial del Barça)  hizo un partidazo. Cuando faltaban tres minutos lo cambió para que el público lo aplaudiera. Lejos de eso Fernando pensó que el cambió era por otra cosa y vino desde la esquina insultando a Ángel. Yo que era novato en eso pensé “joder que aquí se arma”. A medida que se acercaba la tensión crecía. Fernando con la cara roja como un tomate. Le dije a Àngel, “Oye este viene directo ¿qué vas a hacer?”, y como quien no quiere la cosa Ángel se desplaza y empieza a hablar con un jugador de pista dando instrucciones  como si nada.
De eso aprendí una cosa, como entrenador puedes aumentar un problema o puedes minimizarlo que es lo que él hizo. Después detrás de las cortinas ya fueron otra cosa, las palabras de Ángel.

Hablando de Ricard Casas:

En el año de 1996, si tu veías al equipo de Manresa de EBA como jugaba a baloncesto, era una pasada. Su Flex era increíble, la técnica individual de los Aranda, Ferran Laviña, Joanthan Ramírez, etc era impresionante. La defensa que desplegaban y la intensidad en sus acciones se notaba que era “made in Ricard”.  Aprendí mucho de él, y fue un referente mío y de muchos entrenadores, como explicaba las situaciones de Flex, ya hace mas de 20 años.
Tenia un carácter fuerte, pero noble y era conocido por su dureza en los entrenamientos, sumado a su gran capacidad de hacer mejorar a los jugadores con técnica individual. Yo creo que las salidas abiertas de los jugadores del Manresa son herencia suya.
Aunque ha estado en ACB, es un entrenador que no se le ha hecho justicia. Merecía ir a un grande (quizás ya lo fue yendo al Pamesa Valencia) pero creo que mereció mas oportunidades. Siempre ha vivido por y para este deporte. Otros colegas menos exigentes han llegado arriba.
Era muy diferente que Ángel. Si Ángel levantaba la voz era que ya no podía mas. Ricard siempre ha tenido una gran voz, si se enfadaba y chillaba a alguien entre el tono y su cuerpo atlético impresionaba. Siempre (ahora no lo sé) agotaba su tiempo antes de un partido, fumando su último cigarro. Era un fumador empedernido. Y también un ganador, cuando perdía era de esos que tardaba en recuperarse. Como yo vaya, para que vamos a decir lo contrario.
Una anécdota: En uno de mis enfrentamientos con él  en Manresa, yo protesté al arbitro una situación, en la media parte cuando fuimos arriba a los vestuarios, él se dirigió a mi en tono amenazante delante de los árbitros diciendo que protestara menos. Estaba muy enfadado, y me sorprendió su reacción. Después del partido (que gané), vino a pedirme disculpas. Así es Ricard. Siempre es honesto en sus acciones. Pero ustedes se imaginan a Ricard con la vena aorta  hinchada, esta espalda trabajada de gimnasio  y rojo como un tomate??? Buffff.

Hablando de Rafael Layola.

Conocí a Rafa Layola  hace 19 años...Él levaba a CB Valls y yo al CB Montcada. Recuerdo mi primer contacto con él. En la barra del bar del Valls antes del partido, observándome...Me adelantéº y lo fui a saludar. Pelo blanco, entonces él tenia mi edad de ahora 51 años, serio, pero correcto y afable. En seguida conectamos y empezamos a llamarnos.
Tal fue nuestra amistad, que en pretemporada me invitó a la suya siendo de la misma liga!!!!, a una comida con los jugadores en una Masia donde enseño los sistemas que iba a realizar. Me dijo: “míralos no hay problema, al fin y al cabo son los jugadores quienes deciden”.Cuanta razón tenia. En aquel momento no supe apreciar eso y recuerdo que miraba estos sistemaS con extrema atención.

Rafa Layola (El oso blanco como le llamábamos los entrenadores), sabia gestionar un grupo como nadie. Algunos dirán que entrenaba poco o que era poco duro con los jugadores, pero la verdad es que sabia imponer su autoridad y sus equipos siempre eran  ganadores. Algunos dirán que tenia grandes jugadores...cierto, pero hay que saber llevarlos y Rafa era un mago en eso.
A mi me enseño el arte de gestionar un grupo humano, los momentos que vive cada equipo él los identificaba y sabía incidir en ellos. Muchos de los que no creían en eso se estrellaron, porque al final lo mas importante con un equipo senior es la gestión del vestuario, tener motivados a los jugadores, que crean en ti y que tengan objetivos claros...Todo eso lo tenia Rafa Layola.
Ahora que tenemos la oportunidad de compartir momentos de amistad, de verdadera amistad, entiendo muchas cosas de él y he llegado a entender cuando hace años me decía...”Joan ,déjate de sistemas, no te preocupes tanto en hacer scouting, preocupare de tus jugadores”...
Una anécdota:
Hace unos años, con su permiso, adopté una frase que siempre me dejo intrigado cuando le dije: Rafa, tu sabes mucho básquet, y el me contesto: No Joan yo no se baloncesto, yo me dedico a él.
Es una frase que define bien a los entrenadores, el saber o no saber es muy relativo. Lo que si hacemos la mayoría es dedicarnos a ello.

Me gustaría que cuando reflexionéis sobre vosotros, pensarais de verdad que entrenadores os han influido, cuales de verdad os han marcado en vuestra trayectoria. No estoy hablando de copiar sino de influir.

La buena influencia siempre es importante y la mala también para saber que no querrías hacer como entrenador.




2013/10/15

EL EXCESO DE PROTECCION Y LA DESILUSIÓN DE FUTURO EN LOS JUGADORES JÓVENES.


Trabajar con jugadores jóvenes, y no estoy hablando del equipo que tengo la responsabilidad de llevar, el cadete preferente de la UESC, sino que quiero hacer extensible, conversaciones con entrenadores de formación y una sensación que tengo desde hace mucho tiempo, aun cuando entrenaba seniors y llegaban a mi “perlas” jóvenes por pulir.

Me gustaría que miren los equipos, observen los jugadores y sean capaces de saber, de intuir, que jóvenes entre 12 a 18 años sufren, y digo bien, un exceso de protección familiar, de club, de personas externas, etc.

Imaginen este jugador que visto desde fuera, en los entrenamientos, o haciendo una rueda de calentamiento antes de un partido, ven en él a un jugador con movimientos  plásticos, coordinado, con una planta envidiable, con maneras, intenso, concentrado, de estos jugadores que te enamoran al verlo, y tu mirada se dirige a él con esta sensación que estas ante un valor de futuro deportivo, siendo muy pretencioso.

Ahora imaginen que este jugador, durante el partido, falla cosas impropias para su talento, y que los fallos son deseables si, estoy hablando del exceso de error, se descentra con facilidad, vuelve la mirada constantemente a la grada, se pone excesivo nervioso, acaba haciendo faltas o generando situaciones negativas para el equipo.

Si ustedes ven esa imagen, dirijan la mirada a la grada i allí verán Los padres nerviosos, generalmente rodeados de hermanos, familiares, y amigos, etc . Todos pendientes de “la perla”.  Si observan bien podrán comprobar una comunicación continua, casi invisible entre ellos y el jugador. Ante el fallo del jugador hay una reacción en cadena...el jugador mira al entrenador, después mira hacia la grada como algo instintivo, buscando la respuesta de quien siempre le genera una alta expectativa, que él tiene miedo de no demostrar y defraudar.

Esta es la causa, el miedo a defraudar.

Son jugadores que sufren porque imaginan que será de su vida, si no son capaces de lograr lo que siempre oyen a su alrededor. Son jugadores con exceso de responsabilidad, donde el error no tiene margen, y ante el cual se bloquean, se paralizan y entran en una espiral que es de difícil solución. No podemos ni debemos aislar al jugador de su entrono, ni tampoco somos nadie como entrenadores, para hablar con el entorno que creen que están haciendo lo correcto.

Lo que debemos hacer los entrenadores es forzar el equilibrio. Eso quiere decir contrarrestar esta presión desde el banquillo, aumentando el refuerzo positivo. Si ya se lo que algunos entrenadores me dirán, pero yo os comento que nuestro trabajo no es lineal, yo os comento, que nuestro trabajo es siempre entrenar físico técnico/táctico y mental y que esta última parte tan olvidada, se convierte en esencial para el trabajo individual y de grupo.
No os equivoquéis, eso no va a modificar a corto plazo el rendimiento del jugador, pero le ayudara a relativizar las cosas en momentos complicados.

Pero dejadme que no sea muy optimista. Durante muchos años he sido entrenador senior, me han llegado perlas fracasadas en sus años de formación, estos mismos jugadores que debían ir a la Penya, al Barça, Manresa etc, que se tenían que comer el mundo y que estaban llamados a ser los relevos de los grandes jugadores. Acaban en tu equipo de EBA, Copa o lo que lleves, con esa continua sensación de fracaso. Ya no vienen ni los familiares, se encuentra solo, y con la sensación que el baloncesto ha sido el motivo de sus grandes frustraciones. Y aparecen ahí en un mundo cruel, competitivo, entre jugadores que nunca han creído que el baloncesto fuera su vida, pero que la han disfrutado al máximo, y les pasan la mano por la cara en mentalidad, efectividad y seguridad.

Mi pregunta es si esta sensación de fracaso la traspasan a otros ámbitos de su vida. Todo por no disfrutar del baloncesto, disfrutar de la amistad de sus compañeros, a la edad que tocaba .

Toca reflexión.

2013/10/14

EQUIPO

La fuerza, el espíritu de un equipo se trabaja dia a dia. Los abrazos son señales de identidad, las miradas son su autogestión, y las derrotas y victórias su procerso natural. Nada de esto caerá en el olvido de sus integrantes. Y la distancia del tiempo les recordará que nunca hay un final para esta amistad, derivada del compromiso. (Joan González)

2013/09/19

LA RELACIÓN DIRECTIVOS – ENTRENADORES EN LOS CLUBS AMATEURS.


Los entrenadores hemos de agradecer que haya directivos en los clubs amateurs, dejando tantas horas y tanta dedicación para que un club pueda funcionar, para que un club pueda dar baloncesto a 15, 20 o 25 equipos, es decir 180, 240 o 300 jugadores o mas.

He tenido la suerte de conocer grandes directivos. Yo diría que en mi trayectoria deportiva me han sorprendido la mayoría de ellos, por la cantidad de horas que dedican, por su saber hacer, etc... También he conocido el lado oscuro, pero era evidente que después de 27 años entrenando, no podía pretender encontrar en todos la misma honestidad. También eso pasa con los entrenadores.

Dicho esto, desde mi punto de vista se me abren muchos interrogantes. Hay clubs donde hay presidentes que tienen una capacidad increíble para gestionar todos los frentes y otros que necesitan mucho soporte, pero que el resultado acaba siendo el mismo. Por ejemplo, el Sr. Joan Ventura que preside la UE Mataró, o en mi epoca el Sr. Mogas del Ripollet, aún teniendo soporte de su junta, ellosl gestionan buena parte de muchas de las cosas del club. Para mi como entrenador ellos eran un referente único y siempre los tenia cuando los necesitaba, y resolvían los problemas cotidianos con rapidez y eficacia. Otro clubs que he conocido con una gran estructura, es cierto que estas facetas las tenían divididas y bien delimitadas, y estructuralmente eran muy atrayentes (da gusto ver juntas tan bien ordenadas, con capacidad de gestión, etc...) pero era o ha sido mas difícil una intercomunicación fluida.

No me atrevo a decir cual es la mejor. Si, muchos de nosotros preferimos la segunda opción. Aquellos clubs que tienen todo muy bien estructurado y delimitado, pero esto incluye que muchas veces las responsabilidades se diluyen.

La primera opción mas presidencial (aún reconociendo que hay mucha gente que ayuda), tiene un riesgo evidente, como es la dependencia relacional  con esta persona, pero a cambio como es el único interlocutor es más fácil resolver situaciones mas cotidianas.

Lo que si que tengo claro, es que realmente funcionan aquellas relaciones donde el entrenador trabaja en la cancha y los directivos fuera de ella. Me explico. Cuando los problemas de cancha no traspasan a los directivos o presidente, y los problemas  de gestión no pasan al entrenador (ropa, delegados, fichas, material, etc...), la relación es excelente. Cuando los directivos cuestionan aspectos deportivos, o los entrenadores tienen que encargarse de situaciones de gestión, las relaciones se deterioran.

Esta es mi experiencia, Al fin y al cabo des de el punto de vista de entrenador, lo ideal es que te dejen trabajar y no gastes energías, en aspectos externos a tu entrenamiento o gestión de grupo de jugadores.

Quiero decirles algo, el placer mas grande como entrenador los he tenido con presidentes de Mataró, Ripollet y Gavá. No porque trabajen mas o menos que otros, (que para mi  han sido y son clubs con gran capacidad de trabajo) sino por que era un placer tener un espacio a la semana, sentarse con tranquilidad en una mesa y hablar distendidamente del equipo, del club, de las cosas que tu crees que pueden mejorar y sobretodo hablar desde la sinceridad y el respeto.

Estas conversaciones me han generado mas riqueza como entrenador, que no aquellas donde tienes que usar mil  teléfonos y tiempo,  para averiguar quien lleva el tema, quien gestiona esta situación, y quien la resuelve!!!! Que al fin y al cabo es lo importante.

Hay una anécdota de las muchas que tengo como entrenador con directivos, y espero que me perdonen los demás clubs, porque he de decir que he tenido mucha suerte. Incluso puedo decir que aunque me despidiesen en Gavà yendo segundo, el año pasado, la junta y la estructura del club  es excepcional.

En “ La Gabia” de Mataró, recuerdo una reunión con Joan Ventura presidente de la entidad. Es una biblioteca antigua, sencilla, pero con mucha historia detrás. Él quizás no la recuerda, pero me  unió a él afectivamente para siempre. Empezamos con baloncesto, y no estábamos en un buen momento deportivo. Él estaba sereno y me transmitió tranquilidad y acabamos hablando de una enfermedad que tuvo y como gestiono el club incluso en estas condiciones.

Yo pensé, como una persona era capaz, de seguir incluso en estas condiciones, pero ahí me di cuenta de que su ilusión por el club, era la misma que la mía por el equipo. Lo que define a las personas es la ilusión que ponen en las cosas que hacen. Pero sobre todo resolver problemas.  Con mas o con menos estructura, pero resolviendo situaciones para que todo funcione mejor.

Tengo la sensación de que en la relación de directivos y entrenadores hoy en día,  hay demasiadas definiciones logísticas, demasiados Power Points, demasiados correos electrònicos y WhatsApps, y lestructura compleja, y todo es mas fácil... viéndose, conversar y resolver. Los directivos y entrenadores han de estar cerca y con accesibilidad. Si tu relación con el presidente o con los directivos no es presencial, será difícil que encontremos lo que siempre hemos querido, que a través del baloncesto, nos aporte un satélite de valores que  mediante la relación deportiva, seremos capaces de encontrar.

Al fin y al cabo en los clubs amateurs los valores que pregonamos a los jugadores son estos no???