"Si dejas de aprender, dejas de enseñar" (Joan González)

2011/03/08

LA DECEPCIÓN DE VER JUGAR EQUIPOS DE FORMACIÓN



Tengo un hijo de 16 años que juega en un júnior, y por tanto veo muchos partidos de esta categoría y de otras cuando el tiempo me lo permite.
Desde septiembre hasta ahora he observado diferentes equipos, y mi decepción ha ido en aumento (salvo excepciones evidentemente). Lejos de ver mejorar a los equipos, los veo disminuir en sus capacidades de interpretación del juego colectivo y de las situaciones de
2 x 2 y 3 x 3.

Veo con frecuencia ataques con sistemas “cerrados”, situaciones complejas donde ves a los jugadores autómatas, yendo de un sitio a otro por que lo marca el sistema, con el objetivo de meter una canasta, pero que ni ellos saben que significan estos cambios de posición.

Cuando veo a entrenadores y les pregunto como va su equipo infantil, cadete o júnior, casi siempre me responden la posición que ocupan en la tabla, y están o no contentos en función de este elemento de medida numérica, que no dice absolutamente nada y para lo único que sirve es para que los padres expliquen en su trabajo que el equipo de su hijo va primero, segundo etc...
Yo no les he preguntado por eso. Me interesa saber como han evolucionado, que han observado como educadores de formación durante la temporada, si han asimilado bien los conceptos defensivos, de ataque y de gestión de estas opciones, por la categoría donde juegan.

Me encantaría ver equipos en formación realizando mas de tres pases en ataque, viendo situaciones de extrapase y/o decidiendo la situación en función de la situación del 2 x 2 o el 3 x 3, o las generaciones de espacio del 1 x 1. Me gustaría ver jugadores que desarrollen acciones de conceptos realizadas y trabajadas por sus entrenadores mas allá de los resultados. Me gustaría ver jugadores que mejoran su técnica individual y de táctica COLECTIVA, por encima del valor de los dos o tres puntos.
Seria bueno observar como trabajan los entrenadores las dinámicas de grupo, la educación deportiva en todo su contexto, des de el valor conductual, pasando por la preparación mental y acabando por dar valor al esfuerzo del trabajo diario.

Me gustaría ver en entrenadores de formación, un trabajo exigente con los conceptos y situaciones trabajadas y relativizar con los resultados, por que esto significa que se esta trabajando bien y que la visión que tiene este entrenador es a largo plazo, y no por la inmediatez de un resultado.

Quizás es pedir demasiado...pero no creéis que es muy triste analizar un entrenador de formación por los resultados de clasificación a los que llega?

No es triste ver jugadores que van por el campo obedeciendo órdenes sin saber por que?

No es triste ver jugadores de formación y ver que hacen un mate en la rueda, (para conseguir la admiración de unos cuantos) y después que tengan dificultades con el bote, con conceptos diversos, etc...

No es triste ver jugadores que solo tienen en su mente la canasta y el balón como objetivo finalista, obviando que es un juego colectivo y que la productividad del equipo, pasa por la solidaridad entre ellos y que es un valor educativo esencial en su futuro laboral i social???

No es triste ver jugadores de formación que protestan el arbitraje, con el consentimiento del entrenador, para justificar muchas veces su incompetencia??

No es triste ver jugadores que continuadamente abroncan a compañeros suyos, por errores que han de ser considerados y asumidos por el grupo, y que significan solidaridad, compartir la frustración y aumentar aspectos de generosidad y compromiso con tu compañero, que son valores que hemos de transmitir.

No, el error no es verlo, el error no es perder un partido. Tu fracaso como entrenador es que tus jugadores no adquieran todos estos valores...Todo lo demás son anécdotas

Yo quiero ser un entrenador que cuando en un futuro vea a los jugadores a los que entrené, me reconozcan el esfuerzo y los valores que transmití, no los resultados que consiguieron...por que el resultado mas importante no se mide por lo buen jugador que llegas a ser, sino por los valores que hayas adquirido, quizás estos te permitirán ser un gran jugador, pero sin estos nunca llegaras a serlo

2011/03/03

EL MEU AMIC RAFAEL JIMÉNEZ I L'ESPANYA MÉS NEGRA

La contra de l'AVUI

L'Espanya més negra

L'inspector Jiménez elabora un llibre amb les operacions més rellevants de la Policía Nacional en els últims trenta anys, marcats per l'evolució criminal
http://www.avui.cat/noticia/article/7-vista/8-articles/377753-lespanya-mes-negra.html

2011/02/16

VICTOR SADA...MI "MVP"





Su nombre no tiene acento serbio ni croata, tampoco se parece a un nombre americano, no tiene tatuajes, ni protección bucal, no tienen mirada insolente y no mete 20 puntos por partido usualmente, y seguramente no es mediático como otros.
Así es difícil ganar un MVP de una final de Copa del Rey, donde prima el aspecto ofensivo, sobre el de otros. Por que l’ACB entiende que los partidos los deciden quienes se suben al caballo de la anotación y cabalgan en él, por encima de otros aspectos estadísticos.

Victor Sada encarna el tipo de jugador que todos los entrenadores queremos tener en nuestro equipo. Formado en la cantera del Barça, ha sufrido mucho para llegar donde esta. Siempre ha tenido un físico virtuoso, y mucho le criticaban, que sólo podía tener tareas defensivas específicas. Pero Víctor se ha reinventado en estos últimos años, con ayuda de su entrenador, y discute sus minutos con un base tan talentoso con R. Rubio, llamado a ser una gran estrella del baloncesto. Víctor no sólo defiende, sino que dirige, rebotea, anota y tiene algo que muchos jugadores no tendrán nunca...tiene “alma”, y los jugadores que tienen confianza en si mismos, que siguen luchando por cada minuto que su entrenador les ofrece, que no desfallecen, que aman su profesión, y sobre todo aman a su grupo, son los que triunfan.

Sada ha demostrado que puede i debe jugar minutos en este gran equipo que ha formado su gran entrenador Xavi Pascual. Pero mas allà de esto ha demostrado a muchos jugadores en etapa de formación, que querer es poder, que luchar por un objetivo tiene su recompensa, que ser solidario tiene premio, que ser un jugador sin estridencias puede ser importante, y sobre todo que el valor del sacrificio y del trabajo están muy por encima de cualquier frivolidad que nos puedan ofrecer otros jugadores.

Por eso no entendí el MVP a Anderson. La ACB perdió una oportunidad para enviar un mensaje a todos los jóvenes jugadores. “Trabaja, trabaja y trabaja, para el equipo, que al final serás compensado”. Perdió una oportunidad para hacer ver a todos los jugadores que no sólo se iban a premiar los aspectos ofensivos, sino que se tendrían en cuenta también los intangibles, esos que nunca salen en las estadísticas, pero que todos los entrenadores conocemos.

Era mucho pedir que un jugador de cantera, no mediático, luchador como pocos, disciplinado hasta la exigencia máxima, y hecho a si mismo, fuese el MVP de esta edición de la Copa del Rey 2011. Lo fácil es decir a los jóvenes, que vale mas la imagen que el sacrificio, justo cuando los valores de estos jóvenes les falta todo lo contrario.
Los entrenadores necesitamos refuerzos externos que nos ayuden a complementar y explicar lo que para nosotros significa un jugador de equipo. Víctor Sada es mi MVP.

2011/01/25

EL CANSANCIO ANÍMICO Y SU RELACIÓN CON LOS OBJETIVOS

El cansancio mental se desarrolla en cualquier situación de dinámica de grupo. Puedes entrenar muy bien, tener muy buen grupo de trabajo, pero los estados mentales de agotamiento aparecen siempre en algún momento.
Pero los entrenadores sabemos que este cansancio tiene unas consecuencias u otras, en función de l’época del año deportivo en que se produzcan. Si el cansancio de dinámica, tiene una bajada en los dos primeros meses de trabajo, no es una buena señal para el entrenador, teniendo en cuenta que le quedan seis o siete meses de competición, ver al equipo con este tipo de cansancio, es un argumento importante como para hacer autocrítica. Pero hay una época en que este cansancio pasa factura, i el entrenador tiene que programar el año para que los resultados en esta fase sean los mejores posibles, por que el resultado puede ser un factor o uno de los factores. que nos ayudaran a superar este momento.
Los meses de enero y febrero son espacios temporales que generan dudas en el grupo. Vienen de un periodo de descanso, tienen por delante cinco meses de competición, llevan ya entre 4 y 5 meses entrenando, los roles ya están muy definidos y son difíciles de modificar, el entrenador ya no genera vocabulario nuevo, aunque es cierto que el discurso se ha de diversificar. Es decir se dan todas las circunstancias, sin contar con las variables individuales, para que el grupo se resienta.
Que puede ayudarnos a superar estos momentos:

1. Evidentemente unos buenos resultados pueden disimular el cansancio, aunque también es cierto que el cansancio también se produce en los equipo que están bien clasificados, sacar resultados positivos ayuda. Tu equipo tiene que estar fuerte físicamente y tácticamente en esta época.

2. Trabajar con micro-ciclos. Es decir pequeños objetivos que pueden ser de rápida asimilación mental por los jugadores: mejorar números defensivos y/o atacantes, proponerse unos resultados a corto plazo, con equipos concretos por el básquet-average.

3. Seguir con la dinámica de trabajo, aumentar el nivel de exigencia, sobretodo con algunos jugadores que el entrenador sabe que pueden subir un peldaño mas.

4. Dar premios laborales o convertir alguna sesión de lunes en tiro o ejercicios donde haya mas distensión.

5. Intensificar el refuerzo positivo. No es fácil tener una constancia de trabajo tantos meses, y los jugadores, necesitan saber que este esfuerzo tiene una recompensa mas allá de los resultados, como es el recordar que el compromiso que tuvieron al fichar por este equipo.
Este periodo de inapetencia deportiva, por poner un nombre , pasa, y cuando quedan dos meses de competición, hay una subida de tensión natural, por que la clasificación marca el tono y los equipos hacen el último esfuerzo para subir, para no bajar, o para situarse lo mejor posible. Hay una excepción, aquellos equipos que se configuraron para generar éxitos y no han estado a la altura de las expectativas. Aquí la tensión es otra. Tan solo les queda decepción y seguramente su entrenador lleva encima, este cansancio anímico, durante mucho tiempo.

Eso pasa cuando los objetivos, han estado pensados tan solo des de la vertiente deportiva y no han tenido en cuenta, otros factores determinantes en la confección de un equipo:

Puedes tener al mejor entrenador, pero no el mas adecuado para este equipo. Puedes tener a los mejores jugadores de la liga, pero no los mas adecuados para un trabajo de nueve meses.
Si tienes al entrenador adecuado y a los jugadores idóneos para el trabajo que el entrenador quiera realizar, tienes las mismas posibilidades de tener cansancio anímico que otros equipos, pero seguro que tienes mas herramientas para superar estas situaciones.

2011/01/11

ELS ENTRENADORS I LES FORMES



Recentment m’ha cridat l’atenció i m’ha fet reflexionar, el fet de com els jugadors mantenen les relacions d’amistat o de companys del món del bàsquet per les diferents xarxes socials, així com quan es troben pels diferents camps, quan juguen un contra l’altre...Fins i tot alguns queden després i compartir aspectes personals.

La reflexió ve, pel fet de que fa uns anys notava entre els entrenadors que les seves relacions extra-pista eren més habituals, potser per a nivell d’EBA ens coneixem més tots, i es un circuit mes tancat ja que son menys equips, però ja en els anys 90 per exemple quan venia l’entrenador de Cantàbria o del Monzón en Joaquim Arnal, desprès d’enfrontar-nos anàvem a sopar i parlàvem de nosaltres, del bàsquet...o en Rafael Layola, en Xavier Tubau, etc. quedàvem per sopar i gaudíem de les diferents perspectives del bàsquet. Tan era el resultat...nosaltres guanyàvem per que compartirem, rèiem. Potser això alguns ho continuem fen, però la meva reflexió va per les formes abans-match.

Tinc el costum de quan un entrenador visita la “meva pista”, (sinó ens coneixem) em presento, li dono la benvinguda, procuro que no li falti res del que necessita per preparar el partit, i enceto una petita conversa, per saber com es troba amb l’equip, com li va la temporada, que pensa de la lliga, etc... No es tracta de crear una amistat, però considero que es una mostra de respecte fer aquest pas, per que es difícil que desprès tornem a coincidir, sobre tot si son de llocs fora de la nostre zona geogràfica habitual
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El que m’ha passat en mes d’una ocasió aquesta temporada a primera catalana es: entrenadors que no es presenten fins que no comença el partit. T’amaguen les pilotes en millors condicions, intenten que no sàpigues on està l’espai per pogué realitzar els “teips”, si hi ha una pista o espai per l’escalfament no ho diuen per que tinguis dificultats d’escalfament...etc.

L’educació esportiva comença per nosaltres, i els nostres jugadors han de veure que nosaltres, els entrenadors, som els primers que ens respectem i que tenim cura de les formes, per tal de que l’ambient per realitzar un partit sigui el mes adient. O es que algú es pensa que per entrenar amb pilotes diferents, no escalfar en el mateix lloc que tu, etc., et donarà mes punts a favor?? Si algú pensa això, es que no ha entès res del que significa un partit, i menys que significa ser entrenador.

La posada en escena de dos equips, amb les seves habilitats individuals i amb el seu treball tàctic i psicològic, son el que marcarà el partit.
Un entrenador ha de voler guanyar el partit, no voler que l’altre el perdi.
De la voluntat de que un altre entrenador fracassi es un altre debat que més endavant i reflexionaré...”la grada gris” (algú li sona aquest terme??

I Pensem??







2010/12/23

FITXAR TARD

Els entrenadors tenim fama de rars, d’excèntrics, i d’alguns defectes imputables resultat de la nostre obsessió per aquest esport. Però d’entre tantes coses, tenim una virtut, o al menys la gran majoria. Una d’aquestes virtuts es la de saber els dèficits que tenen els nostres equips.

Quan a principi de temporada un entrenador diu a la seva directiva, director tècnic o mecenes de torn, quin es el dèficit del seu equip, o quin jugador caldria per fer front a la temporada, molt pocs son els que donen veracitat a aquesta opinió de l’entrenador. La majoria de directives opten per esperar els esdeveniments , es dir bàsicament als resultats, per fer front a una altre possible despesa addicional.

Si l’equip guanya (tan es com ho fa), la directiva li negarà sempre aquest fitxatge, malgrat l’entrenador, normalment en la seva valoració d’aquesta necessitat, ho fa pensant en mes que els resultats. Hi han les dinàmiques d’entrenament, i la qualitat d’aquests, les necessitats de competència per millorar rendiment, etc.

Però quan l’equip no guanya, quan hi han lesions, tothom es recorda que faria falta un jugador, aquell precisament que l’entrenador ja havia reclamat en el seu moment, preveient situacions com les que es puguin donar en algun moment de la temporada.

Quan això passa, hi han varies variables a tenir en compte:

1- No podràs fitxar al jugador que tu voldries.

2- El mercat està molt limitat, per tant altres equips que estiguin en la mateixa situació que tu, també s’abocaran al jugador. Si la teva capacitat econòmica no és bona, o en el cas de que no cobrin els jugadors, la teva alternativa de convenciment per que vingui al teu club i no a un altre, no es prou atractiva, les possibilitats de contractar un jugador seran limitades.

3- Per mi es el punt mes important. Introduir un element nou al vestidor, sempre es conflictiu i el missatge que envies a la resta de la plantilla es que com ells no son capaços de donar-te el que tu vols, fitxes un jugador. Un jugador que haurà de demostrar des de el primer moment, que es mes valuós que els que tu tens , per que sinó la situació de dinàmica de vestidor es pot complicar, produint l’efecte contrari. Quan es fitxa es vol rendiment immediat, i això sempre es difícil. Si això es produeix, ja saps, com diu el meu amic Salva Maldonado, que tens la llum vermella al cap (perill de destitució bàsicament) El semàfor ha passat d’un possible verd amb el fitxatge del jugador a vermell en un instant, ja que el temps ara ja no juga al teu favor. Tot es precipitat, i si les coses no funcionen, ara tothom mirarà la banqueta, la tècnica es clar.

Hauríem d’aconseguir evitar aquestes situacions, i per això caldria que la directiva confies sempre en la teva opinió des de el principi, per que sinó després tot es torna molt complicat.

No us deixeu seduir per frases com: “Son lluitadors, no et cal cap jugador, ells ho tiraran endavant”. “Pots confiar amb l’equip de sota, tenim bons jugadors i pots disposar d’ells quan vulguis” (segur??) “Amb aquest equip vàrem pujar de “x” fa tres anys ,o vam fer fases d’ascens, es coneixen molt i no fa falta ningú de fora”

Després el resultat es: Que potser son lluitadors (i en això també hi ha conflicte per que el nivell d’avaluació es diferent ), però els hi manca qualitat. Que quan vols disposar d’un jugador, resulta que l’entrenador posa excuses per que te’l quedis a entrenar, o resulta que el jugador no vol entrar en doble dinàmica, o que va molt cansat i no vol ver l’esforç d’entrenar si al final no saps si jugarà o no (us sona aquesta cançó?) o que els que havien fet pujar l’equip fa tres anys, la il·lusió no es la mateixa, l’edat tampoc, ni les circumstàncies son similars...

Bé, estic segur que això passa i passa molt, però hem de ser autocrítics i pensar que també es culpa nostre, per que la il·lusió inicial del projecte, d’entrenar, fa que no valoris les conseqüències de la decisió quan dius SI i obvies tot això.

Recordeu que quan un equip perd, o porta mala dinàmica de resultats, ningú recorda situacions dels jugadors individuals (lesions, problemes personals, mal estat de forma, etc...) ni col·lectives (entrenadors vinculats al club que no et deixen els jugadors, coordinadors que no ajuden a resoldre aquests problemes,...)però si que es recorda el nom de l’entrenador que dirigeix aquell equip.

QUE TINGUEU UN BON ANY 2011!!!



















2010/12/09

JUGAR CONTRA EL C.B.RIPOLLET


 



Aquest dissabte juguem contra el Ripollet. Jugar contra aquest equip, es recordar una etapa molt important tan personal com professional.

Porto molt anys entrenant i portant diferents equips, però d’uns t’emportes records difícils d’oblidar, com és el cas del C.B. Ripollet. Començant per el seu anterior president el Sr Mogues, un dels millors presidents que he conegut, o el seu delegat d’equip Sr Villegas, un home dur, però que estima el Ripollet per sobre de tot i de tothom. Els magnífics jugadors que vaig tenir la sort de compartir vestuari amb ells, durant les quatre temporades que vaig estar, i també l’extraordinària relació personal que vam aconseguir tenir per obtenir els objectius que ens havíem marcat. Però quan penso en Ripollet no em venent a la memòria els èxits que vàrem aconseguir en el seu 75è aniversari, em venen a la memòria moments especials viscuts i derivats de la convivència durant aquest temps. Recordo àpats realitzats conjuntament, celebracions, alguns flaixos de partits, el dia de l’ascens...en Toni Garzón i el “Placa” explicant acudits, les “gamberrades” del Marc Camins o l’autoritat en el vestidor d’en David Lloreda, amb molt de carinyo. Hi ha una persona que vull recordar especialment, el delegat que vaig tenir aquests anys que era en Joan Torres. En Joan Torres era quelcom més que un delegat. Molta gent, sobretot del món de l’arbitratge no estarà d’acord amb mi, però us puc assegurar que a nivell intern de l’equip es una persona que s’ha de tenir en un vestidor. Perquè fa la feina ben feta com delegat d’equip, però més enllà d’això, per la capacitat que te de compromís amb el grup i el que genera de positiu dins d’un vestidor. Mai he compartit amb un delegat tantes coses com amb ell i us puc assegurar que es fantàstic comunicar-se amb una persona sense llenguatge verbal, en teníem prou amb un gest o una mirada per saber que es el que jo volia i que es el que necessitava en cada moment.. Més enllà d’això, fruit de la seva experiència durant molts anys al costat del Josep Bordes, tenia una visió del bàsquet que fins i tot en els partits t’ajudava com un entrenador mes i no recordo en aquests quatre anys que no em comentés res i que no tingués raó.


Però aquella època ja va passar i no tornarà més, res es mai com abans o com ho vas deixar, les coses canvien, les persones també, i malgrat moltes vegades tendim a idealitzar els temps passats, us puc assegurar que es molt difícil que torni a sentir dins meu com persona i entrenador, les vibracions que es van donar en aquestes quatre temporades.
Teníem un crit de guerra que era: “Sufrir para ganar”, el vaig importar jo de la meva primera etapa a Mataró, però mai mes el tornaré a utilitzar, aquest crit ens va unir tant i identificar tan amb el compromís de grup, que es difícil tornar-lo a exportar.
La vida dona moltes voltes i ara tinc que jugar contra un ex equip que vaig dirigir com entrenador, cosa que sempre em costa molt de fer. Però defenso els colors del Club Bàsquet Gavà i intentaré aconseguir la victòria per el meu equip, però això no traurà mai la història viscuda ni personal ni professional a Ripollet.
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