EL BÀSQUET ÉS EL MÉS IMPORTANT DE LES COSES POC IMPORTANTS (Joan González)

EL BALONCESTO ES LO MAS IMPORTANTE DE LAS COSAS POCO IMPORTANTES ( Joan González)







2013/04/11

EQUIPOS DE FORMACIÓN: LA DISTANCIA CON LOS SÉNIORS



Ahora que llevo unos meses en formación, que he visto muchos partidos y hablado con muchos entrenadores, me asaltan muchas dudas sobre cual es el objetivo de la formación.

Cuando hace unos dias Jota Cuspinera decia: “.......Y esa relativa distancia de los entrenadores la derivamos también hacia la formación de unos jugadores jóvenes que reciben enseñanzas en sus etapas de cadetes y juniors que luego deberán aplicar en un baloncesto profesional que nada tiene que ver con lo que habían vivido hasta ese momento. “ Me dije, hemos de hablar sobre esta distancia.

Si yo ahora en último semestre del año de cadete intento trabajar el mano a mano como precedente del bloqueo directo, para no frenar la capacidad de improvisación de los jugadores, para que ellos aprendan a buscar mediante la técnica individual, la búsqueda de espacios, etc...como és que después en tres años todos sus sistemas se basaran el juego del 2 x 2 con pick and roll, etc...
Lo hacemos nosotros mal? Deberíamos dar ya en etapas de formación todo el bagaje táctico, para que cuando llegasen a senior tuvieran mecanizados movimientos y así adaptarse mejor al juego?

No hacemos defensas zonales para que aprendan a defender mejor, para que sepan que quiere decir responsabilidad individual. Hacemos presiones individuales toda la pista para que aprendan desplazamientos defensivos, para que ganen en agresividad, para que sepan compensar ayudas, etc...pero después es posible que se vayan a primera catalana y haya un entrenador (que eso no es criticable) y haga zona 30 minutos por que él cree en esta defensa...

Deberíamos abrir un debate para unificar los criterios de aprendizaje de formación....Pero la formación de que??? Es como si estudiamos medicina preventiva y llegamos a doctores y empezamos a dar medicación. Hemos estado años trabajando la prevención y de pronto hemos de solucionar los problemas con pastillas...???

La formación tiene que ser coherente con lo que este jugador se encontrará cuando sea un jugador sénior.

Entonces...Quién debe cambiar, los entrenadores que estamos en formación o los entrenadores que seguramente como dice Cuspinera son “los buenos”?
No me atrevo a decir quién ni cómo sin antes analizar bien nuestro baloncesto formativo y también el “profesional”.

Lo que no puede ser es que haya entrenadores en formación capaces de sustituir una victoria por un estilo, por una formación en definitiva y entrenadores “buenos” que anteponen un resultado a un estilo de juego. Y repito que no quiero demonizar ni a unos ni a otros. Tan sólo quiero abrir un debate para que seamos capaces de crear una línea de trabajo coherente con la progresión de los jugadores des de los 6 años hasta los 18 años, que es el fin de su etapa de formación.

Entrenamos, hacemos y/o miramos muchas estadísticas, y nos llenamos la boca de que movimientos hacer, pero no somos capaces de escribir.. De plasmar todos nuestra filosofía. No somos capaces de crear un “libro de ruta” que sea asumido por todos en favor del baloncesto que nuestros jugadores encontraran, cuando los entrenen “los buenos”

Somos un gremio insolidario, por que siempre intentamos hacer algo que no hace el otro, nos creemos que lo mejor es lo nuestro. Se ha impuesto la moda que los entrenadores han de ser “raros”, solitarios, asociales, por que eso da un aire de prestigio y somos incapaces de preguntar, por que nos pensamos que eso és debilidad. Incapaces de intentar ser agradables con nuestro entorno, por que eso nos hace diferentes y nos pensamos que todos nos quieren el mal, en eso si nos parecemos y hemos aprendido de algunos de “los buenos”

Después de 27 años entrenando siento tener que decir que me invaden dudas de como resolver la distancia entre formación y jugador “profesional”....Y las de muchas otras cosas. Pero claro es que yo pertenezco al grupo de “los malos”.



2013/04/02

TORNEIG DE "LA SEU"...LA VICTÓRIA DE MÁS COSAS


Cuando se va a un torneo “Memorial Marc Peña i Turet” de cadetes como el de La Seu d’Urgell, hay que sacar conclusiones.

Cuatro días de convivencia dan para pensar en muchas cosas. Uno que ya tiene una edad, se da cuenta de que estar con chicos de 15 años, rejuvenece y te sitúa en un plano diferente de cuando has estado concentrado con senior.

A nivel deportivo, te das cuenta de la evolución de los entrenadores a positivo. Sin ir mas lejos, hay un entrenador, que merecidamente, se ha llevado el premio a mejor entrenador del torneo... Jacob Molina (CB ARENYS). Un entrenador al que tuve de jugador y al que ya intuía que seria entrenador. Mas que eso, sabe aplicar sus aportaciones como jugador a un buen repertorio como entrenador. La evolución de sus jugadores esta asegurada, y su carrera como entrenador acaba de empezar. Le deseo lo mejor.

También ves como la mayoría de equipos han utilizado básicamente conceptos de defensa exclusivamente individuales, menos alguno que ha aplicado la zona, quiero pensar que por inoportunas lesiones.
Muchos de ellos hemos aplicado las presiones individuales, los conceptos de rotación después de la presión del 2 x 1 etc...
Hemos visto riqueza táctica ofensiva con aplicación de bloqueos indirectos, el mano a mano como antesala del bloqueo directo, los cortes y sustitución, aunque poco trabajo de 3 x 3, como crítica general

En nuestro “debe” como entrenadores, los jugadores hacen demasiadas violaciones de pasos, y muchos son los jugadores que para imprimir velocidad y seguridad en el manejo, hacen violación de retención de balón, muy poco pitados por cierto. A la larga, ese tipo de bote les generará muchos problemas a los jugadores, si los entrenadores y los árbitros no hacemos bien nuestro trabajo, porque muchos de ellos ya lo tienen como hábito.
Mención aparte algunas grandes defensas individuales de algunos jugadores “pequeños” y deuda pendiente con el trabajo de lateralidad de jugadores altos en sus defensas de 1 x 1.

Más allá de eso, excelente organización del SEDIS, que se han volcado en que todos nos sitiáramos a gusto y que tuviéramos actividades paralelas al baloncesto en si mismo. ...Su presidente (Antoni Ferraz) siempre presente, así como Juan Carles Pie, y los colaboradores, han estado siempre pendientes de todos los detalles. Y aquí viene mi reflexión:  
Un torneo no es solo jugar partidos de baloncesto. Te permite ver, observar y tener tiempo para saber del carácter de tus jugadores, pero también para la propia reflexión compartiendo y debatiendo, con distintos entrenadores, aspectos del baloncesto y de nuestras relaciones con los jugadores.
Como digo siempre la relación satélite que se establece en el baloncesto es quizás lo más interesante, para después poder y saber aplicar tus conceptos técnicos y tácticos con mejor conocimiento de las realidades individuales de los jugadores.

Este ha sido mi verdadero premio, más allá de ganar el torneo. Ahora tengo más y mejor conocimiento de mi grupo de trabajo. Ahora tengo más elementos de juicio para determinar la metodología a aplicar individualmente y como grupo.
Me voy con un gran recuerdo de La Seu , hemos convivido , me he reído mucho, nos hemos reído mucho, nos hemos divertido, y hemos tenido conversaciones entre entrenadores impagables...Se me olvidaba, si, jugamos a baloncesto...por que si me preguntan el resultado ahora ya no sabría decírselo, en cambio si me acordaré de los momentos vividos y sentidos.

2013/03/11

LOS SECRETOS DE VESTUARIO





A raíz de lo que le ha pasado a C. Cabezas en Vitoria, y su salida del club por presuntamente, haber filtrado información del vestuario al exterior, me ha hecho reflexionar sobre ello.
No se lo que ha pasado con este jugador, Si sabemos que lo que allí ocurre, nunca tendría que salir de las paredes.

Desgraciadamente este código se incumple con demasiada frecuencia. En un artículo anterior instaba a los jugadores y técnicos a experimentar lo que significa en toda su extensión la palabra “oler” un vestuario. En el santuario de los deportistas se respiran muchas cosas, se viven momentos muy buenos y muy malos. Son momentos, momentazos, como diría un amigo mío (Tito Ferrer) que marcan una trayectoria profesional y personal.
Cuantas barbaridades se han dicho y/o hecho en un vestuario, que sacadas de contexto serian imperdonables e incomprensibles...Cuantas emociones se han vivido que también sacadas de contexto , seguramente no serian comprendidas. Los vestuarios unen y desunen, pero a largo recorrido su siempre se engancha a ti y no te deja escapar de su pasado, que siempre se convierte en un presente distorsionado y sobredimensionado por la fuerza que tuvo en nosotros

La vida de los entrenadores y jugadores esta hecha de pista y vestuario. En pista mostramos todo lo bueno que podemos después de duros entrenamientos. Queremos mostrar nuestra riqueza técnica y táctica y en el parquet pisan zapatillas, que dejan huella en el piso por su virtuosidad. Las pulsaciones, los sudores, las protestas...todo queda allí. Por eso cuando hablamos de pistas con historia, nos referimos precisamente a eso...

En el vestuario mostramos también nuestro lado humano, a veces nuestras emociones más intimas, nuestros miedos, nuestras alegrías y iras y también porque no decirlo, nuestras “miserias”.
De ahí el secretismo de un vestuario. Allí realmente estamos desnudos, ante los demás y también ante nosotros mismos . A fuerza de cambiarnos, de ducharnos, de vivir todo en él, somos vulnerables.
Pero esa vulnerabilidad es asumida y guardada en él, esos momentos “oscuros” son herméticamente sellados por el bien de todos. Ni directivos, ni publico y seguramente familiares íntimos no sabrán muchas cosas que en los vestuarios han sucedido. Y quizás mejor que no lo sepan Sencillamente son cosas que pasaron y se quedaron ahí.

¿Quién es alguien para romper esta norma? Nadie debe romper esa norma no escrita, pero aún así, sigue habiendo gente capaz de transgredir y airear aspectos que después pueden tener consecuencias irreparables . Al final nunca sabes quien ha sido, pero la realidad es que cuando la pared de un vestuario transpira, el vapor sale y la humedad se instala en el suelo y acabas resbalando.

Dicen que el tiempo pone a todos en su sitio. Estoy en desacuerdo con ello. Los espacios hacen alargar el tiempo y la memoria se pierde. El daño que se ha hecho, no es proporcional a lo que el tiempo te devuelve. Y si no, mirad cuantas injusticias sociales al cabo del tiempo les han dado la razón, pero como han quedado los perjudicados por ello.
Si un jugador, un entrenador, un ayudante, un delegado, etc...es capaz de hacer eso con una norma no escrita, que quiere decir que es asumida como una ley emocional...que no harán con las normas escritas, muchas de ellas no interiorizadas como tales.

Han tenido su momento de gloria, si, pero nunca tendrán el reconocimiento de las paredes de los que un día hicieron uso, y no podrán “oler” el vestuario como los que si siempre han respetado, el “santuario” deportivo por excelencia. Eso... ni el tiempo se lo devolverá.



















2013/02/19

JÓVENES TALENTOS ...QUE “NO LLEGAN”

Hace un par de meses que estoy entrenando a un equipo cadete de la UESC (Sant Cugat).

Desde hace unos meses y a raíz de estar mas presente en el baloncesto de formación (mal llamado así, por que yo pienso que un entrenador aunque este con senior también puede y debe formar sobre aspectos genéricos del baloncesto) observo jugadores que disponen de talento, que disponen de aptitudes para que en un futuro si se dan todas las condiciones, puedan llegar a un buen nivel, en una de las llamadas también por error ligas profesionales...

En mi observación a estos jugadores y a otros a los que veo también. Me hago la siguiente pregunta que dejo abierta y ruego me hagáis aportaciones.

¿Cual es el motivo por el que esos jugadores en su mayoría no llegan a “profesionales”?

Podemos decir que las circunstancias que rodean al jugador, son un factor importante...

Podemos decir que hay un tapón inmenso arriba que no deja subir la espuma que se genera en la botella de la formación...

Podemos decir que algún jugador no ha estado en el momento idóneo y la situación que le hiciera de ascensor...

Podemos decir también (y es cierto) que quizás algún jugador no haya tenido los entrenadores adecuados para hacer un paso adelante en esta “carrera” deportiva...

Podemos pensar que “algún” jugador se ha escapado del scouting de los “grandes” y se ha quedado a medio camino...

Hasta ahora he expuesto muchos factores externos...pero hay aspectos internos que deberíamos revisar, y sobre todo poner en su contexto para realmente intentar ser lo mas objetivo posible.

Cuando veis entrenar a vuestros jugadores...veis en alguno de ellos el hambre de mejora?.

Cuando estáis por ejemplo estirando y miráis sus caras, sus gestos, veis en alguno de ellos esa concentración que sólo los entrenadores sabemos valorar y que te hace decir ...“este... si”.

Cuando estáis en un partido tenéis ese jugador que sea un minuto o dos, siempre esta al 100% de capacidad y siempre genera situaciones?

Tenéis ese jugador que es capaz de ir a clínics específicos de tiro, etc...o de trabajar sus puntos débiles...?
“Ni aún conjugando en positivo los factores externos y los internos te asegura llegar al destino diseñado en tu mente”

Esta frase, que siempre la llevo conmigo y lo aplico a todo, les ha de hacer reflexionar sobre la dificultad del camino y de la posible recompensa de este.. Es decir, hacer entender al jugador que puede ser que, haciendo todo lo humanamente posible, no llegue a “triunfar” en el mundo del baloncesto profesional.

Están dispuestos a asumir este riesgo? No estoy hablando de dejar los estudios, ni las relaciones sociales, familiares, etc...estoy hablando de emplear todo el tiempo que les sea posible a focalizar un objetivo. En definitiva una ilusión. Y como tal... una esperanza infundada, pero gratificante en el camino.

Ahora viene la otra parte, la que me interesa a mi
Un jugador júnior me comentaba que estuvo preparándose para llegar a internacional, en su equipo era una referencia muy importante y que finalmente no lo consiguió. Él y su entorno familiar quedaron muy decepcionados, por que es verdad, él individualmente dedicó muchas horas a ámbitos de mejora.

Su pregunta fue: y ahora que hago?

Su padre serio delante de él. Le dijo..”busca otro objetivo y dedícale el mismo esfuerzo que has hecho hasta ahora. La vida no es otra cosa que buscarse ilusiones constantemente. Has hecho lo que debías y no lo conseguiste. Es en lo que te hemos educado”

En aquel momento entendí una cosa importante. Daba igual lo que hiciera ese chico en la vida...Seguro que saldría adelante. Su padre le dio una lección. No abandonarse nunca y entender que el “fracaso” forma parte de nuestra trayectoria personal y profesional.

Si un jugador dedica todos los años de su infancia y juventud a buscar este sueño y no lo consigue...¿Qué herramientas emocionales tiene para que esta frustración (que para él quizás será un fracaso, no invada otros ámbitos de su vida?
Hemos de ser capaces, entrenadores y padres que a medida que crece la ilusión, dotar al jugador/a de herramientas para que sepa conjugar muchos verbos al mismo tiempo: fracasar, triunfar, perder, ganar, querer, trabajar, poder, amar, ilusionar...

Estos son los que llegan, no a jugadores....si no a engancharse a la vida y ver en ella un crecimiento personal interior...Lo exterior son las cámaras, la idolatría, los egos, las vanidades, para eso no hace falta crecer, tienes bastante con mentirte a ti mismo.

Llegamos???

2013/02/05

EL "CORPORATIVISMO" DE LOS ENTRENADORES.

Entiendo y asumo que quizás lo que diga no lo comparten todos los que lo lean, pero para mi es importante en mi “Blog” expresar lo que siento y pienso con sinceridad.

Nuestra profesión lleva consigo unas situaciones que hay que estar dispuesto a aceptar si realmente te quieres dedicar a entrenar. Eso me recuerda un entrenador que un día le preguntaron en un clinic una pregunta táctica y el entrenador al empezar la respuesta le dijo, “discúlpeme yo no se de baloncesto...yo sólo me dedico a ello”.

La falta de corporativismo en esta “profesión” es notoria...solo hay que ver como algunos entrenadores cuando ven que un equipo va mal, se dejan ver por los pabellones o envían curriculums. Todo el mundo tiene derecho a querer entrenar, pero has de ser cuidadoso cuando vas a un campo a ver un partido...Tu no eres solo un espectador. Evidentemente no estamos hablando de ACB ni LEBs, estamos hablando de nuestro baloncesto doméstico, de las categorías donde nos movemos la gran mayoría de entrenadores.

Desde mi punto de vista si un equipo está en dinámica perdedora, tu como entrenador, no has de ir a ver ningún partido (a no ser que uno de los entrenadores específicamente te haya dicho que vayas a verlo, por amistad u otras situaciones...). Si un equipo sabes que el entrenador esta “cuestionado” ...no debes ir al partido....Si sabes que un equipo tiene a los jugadores enfrentados con el técnico, no deberías ir al partido...Y no estoy hablando que tu como entrenador de club no vayas a ver partidos...Vosotros ya sabéis a que me refiero. Los tiburones siempre acechan cuando ven sangre...A esas situaciones me estoy refiriendo
Creo que no hay que ir pos dos razones: Una que allí abajo en el banquillo hay un entrenador sufriendo una situación, que los que la han vivido saben que es muy difícil de expresar el sentimiento que te genera. La otra es porque tu presencia lo único que hace es acelerar este proceso negativo hasta ser insoportable.

Por encima de estas razones hay una que debería ser la prioritaria que es la dignidad personal. El sitio de entrenador siempre tiene críticas tanto por “abajo” como por “arriba”. El entrenador es un ser solitario que se mueve entre corrientes dentro del mar y ha de neutralizarlas. Hasta ahí nada anormal, siempre es así y será así. El problema es cuando hay viento, lluvia y se aproxima temporal, como diría Piqueras en Tele5. En ese momento no hay ancla que te valga, o sabes nadar y bucear y alguien que te eche un flotador o lo tienes mal.

El problema es quien te da este flotador...Algunos te dicen...Anda coge al flotador, sal del agua, sécate y tu tranquilo que ya me encargo yo. Es verdad que te saca del agua y te libera de la tormenta, pero te deja en una isla y alguien tiene que venir a buscarte. Estos entrenadores son aquellos que te llaman y te preguntan como estas, después de un año sin hablar con ellos, para saber cual es tu situación real y aconsejarte que no vale la pena sufrir para entrenar. Que lo mejor es que lo dejes y te dicen que si quieres te ayudan...A que te ayudan, pues a eso... te dejan en la isla y ellos se van con el barco. Y encima te dicen que te han salvado la vida.

Este ha sido el mejor de los casos...Por que hay flotadores que están pinchados...y te hundes para siempre. Estos entrenadores son aquellos que en un partido se sientan al lado de un directivo y les dicen lo que va mal...O sea el entrenador, como siempre.

Después hay los profesionales de esto. Aquellos que tienen amistad con algunos jugadores y conocen a un directivo, les comen la oreja para que hablen con él y les digan que conocen a un entrenador para estas situaciones... Si hombre, este entrenador que después va y al jugador que le ha recomendado lo deja 35 minutos en pista y sin entrenar. Vaya... que lo hace capitán general.

Podríamos poner otros ejemplos, pero quiero pensar, que, aun nadando muchas veces a contracorriente, aun teniendo situaciones que nos incomoden, aun sintiéndonos solos... hemos de ser duros y saber que ahí afuera también hay entrenadores que te respetaran y que realmente estarán a tu lado en los malos momentos...y compartiendo los buenos que también los hay.

La soledad del entrenador debe ser tu hábito pero no tu sentimiento. Tienes balones, y las canastas, y el público que te critica, y los jugadores de banco que se quejan, y los que juegan que no tienes sistemas para ellos..Que mas quieres???

Se siempre tu mismo, y como decía Moustaki: NO ESTOY SOLO SI TENGO MI SOLEDAD. Aprende de ella.

2013/01/14

"LA FLEX" MUCHO MÁS QUE UN SISTEMA.




(He puesto cinco esquemas básicos, aunque es evidente que las variantes son múltiples a partir de las situaciones que se deriven del 1x1, 2x2, i 3x3)

El Sistema Flex, des de mi punto de vista, es imprescindible en la base de formación de un jugador. Estamos hablando de un sistema que permite trabajar situaciones de 1x1, 2x2 i 3x3 que para mi son la base del  baloncesto.
Permite incrementar gradualmente el nivel que queremos para cada equipo de formación:

·       Podemos trabajar solo movimientos de pase y corte.
·  Podemos seguir añadiendo el trabajo del bloqueo Indirecto. (Movimientos horizontales + bloqueos indirectos verticales, ciegos, etc…)
·      Podemos en una fase mas avanzada poner situaciones de Bloqueo Directo para el juego del 2 x 2 o del 3 x 3 combinando ambos bloqueos, etc…

Es decir, que es un sistema que nos brinda la oportunidad de que nuestros equipos vayan creciendo con él, hasta llegar a la madurez como jugador.
El porque es imprescindible para mi, es por la razón de que con la formación de estos movimientos, he visto como el jugador crecía en la base de interpretación del juego ofensivo a través de conceptos del 2x2 y 3x3 que a mi personalmente me encanta como entrenador.

Que un jugador llegue por si sólo a decidir si es mejor jugar un 2x2 viendo las ventajas de esta situación, o que pase a un 3x3 y realizando variaciones que se dan en esta situación es de una gran riqueza tàctica, por que todos sabemos que cuando implantamos sistemas rígidos, éstos suelen “salir” (bien o mal) por que el jugador focaliza un objetivo final, que es, que en este sistema tire determinado jugador, y por lo tanto estamos alimentando que este jugador se mueva por la pista no pensando en el proceso global de sus movimientos (el porque se mueve y hacia donde), sino que pensando en el objetivo final de la jugada diseñada.

Por el contrario la Flex, que es costosa en que los resultados se vean con inmediatez, ayuda al jugador a pensar el porque de sus movimientos, y a decidir por él mismo que situación favorece más al equipo.

Con la Flex, estamos formando jugadores para crear, y con los sistemas rígidos hacemos a jugadores para automatizar y muchos de ellos sin ninguna participación activa táctica en el equipo.

Debemos ser concientes, entrenadores, que el coste  de tiempo y de inversión que realizamos en que los jugadores aprendan la flex, y que interpreten los conceptos de juego en función del momento inmediato, es inversamente proporcional a la satisfacción que en un futuro tendrán estos jugadores en la lectura del juego ofensivo.
Las dificultades, que a veces, podemos encontrar cuando implantemos este sistema de juego global, es la incomprensión de los clubes y de los padres, en ver que los resultados de marcador, no equivalen al nivel de juego de los jugadores.

Soy conciente de que esto impone en el entrenador una cierta ansiedad por que querría ver los frutos de su trabajo en un tiempo más reducido, y esto conlleva también a una mayor credibilidad del técnico. Entiendo pues que haya entrenadores que por diversas circunstancias, no puedan afrontar este reto. Pero tienen que saber que los jugadores a la larga, sabrán apreciar a aquellos entrenadores que apostaron por que en la madurez deportiva del jugador, éstos tengan los argumentos necesarios, para afrontar diversas situaciones técnico-tácticas.

Jugar con Flex no es jugar con un sistema, es jugar por conceptos aplicados des de un esquema básico, que podemos ir sofisticando tanto como queramos o podamos en función de los jugadores que entrenemos y de sus categorías.

Aprendí la Flex, hace 20 años,  de un extraordinario entrenador como Angel Martin Benito de quien aún conservo una libreta suya con ejercicios básicos para trabajar La Flex. Seguí aprendiendo de Ricard Casas, cuando llevaba el Manresa EBA, y he seguido aprendiendo hasta ahora un sistema que lejos de quedar absoleto, aún mantiene viva la esencia del baloncesto, el juego del 1x1, del 2x2 y del 3x3, una maravilla cuando la ves en jugadores que saben lo que es leer baloncesto ofensivo.

Depende  de nosotros, los entrenadores, que los jugadores aprendan a leer y comprender sus acciones, más allá de hacer canasta