"El baloncesto es lo más importante de las cosas poco importantes" (Joan González)

2011/01/25

EL CANSANCIO ANÍMICO Y SU RELACIÓN CON LOS OBJETIVOS

El cansancio mental se desarrolla en cualquier situación de dinámica de grupo. Puedes entrenar muy bien, tener muy buen grupo de trabajo, pero los estados mentales de agotamiento aparecen siempre en algún momento.
Pero los entrenadores sabemos que este cansancio tiene unas consecuencias u otras, en función de l’época del año deportivo en que se produzcan. Si el cansancio de dinámica, tiene una bajada en los dos primeros meses de trabajo, no es una buena señal para el entrenador, teniendo en cuenta que le quedan seis o siete meses de competición, ver al equipo con este tipo de cansancio, es un argumento importante como para hacer autocrítica. Pero hay una época en que este cansancio pasa factura, i el entrenador tiene que programar el año para que los resultados en esta fase sean los mejores posibles, por que el resultado puede ser un factor o uno de los factores. que nos ayudaran a superar este momento.
Los meses de enero y febrero son espacios temporales que generan dudas en el grupo. Vienen de un periodo de descanso, tienen por delante cinco meses de competición, llevan ya entre 4 y 5 meses entrenando, los roles ya están muy definidos y son difíciles de modificar, el entrenador ya no genera vocabulario nuevo, aunque es cierto que el discurso se ha de diversificar. Es decir se dan todas las circunstancias, sin contar con las variables individuales, para que el grupo se resienta.
Que puede ayudarnos a superar estos momentos:

1. Evidentemente unos buenos resultados pueden disimular el cansancio, aunque también es cierto que el cansancio también se produce en los equipo que están bien clasificados, sacar resultados positivos ayuda. Tu equipo tiene que estar fuerte físicamente y tácticamente en esta época.

2. Trabajar con micro-ciclos. Es decir pequeños objetivos que pueden ser de rápida asimilación mental por los jugadores: mejorar números defensivos y/o atacantes, proponerse unos resultados a corto plazo, con equipos concretos por el básquet-average.

3. Seguir con la dinámica de trabajo, aumentar el nivel de exigencia, sobretodo con algunos jugadores que el entrenador sabe que pueden subir un peldaño mas.

4. Dar premios laborales o convertir alguna sesión de lunes en tiro o ejercicios donde haya mas distensión.

5. Intensificar el refuerzo positivo. No es fácil tener una constancia de trabajo tantos meses, y los jugadores, necesitan saber que este esfuerzo tiene una recompensa mas allá de los resultados, como es el recordar que el compromiso que tuvieron al fichar por este equipo.
Este periodo de inapetencia deportiva, por poner un nombre , pasa, y cuando quedan dos meses de competición, hay una subida de tensión natural, por que la clasificación marca el tono y los equipos hacen el último esfuerzo para subir, para no bajar, o para situarse lo mejor posible. Hay una excepción, aquellos equipos que se configuraron para generar éxitos y no han estado a la altura de las expectativas. Aquí la tensión es otra. Tan solo les queda decepción y seguramente su entrenador lleva encima, este cansancio anímico, durante mucho tiempo.

Eso pasa cuando los objetivos, han estado pensados tan solo des de la vertiente deportiva y no han tenido en cuenta, otros factores determinantes en la confección de un equipo:

Puedes tener al mejor entrenador, pero no el mas adecuado para este equipo. Puedes tener a los mejores jugadores de la liga, pero no los mas adecuados para un trabajo de nueve meses.
Si tienes al entrenador adecuado y a los jugadores idóneos para el trabajo que el entrenador quiera realizar, tienes las mismas posibilidades de tener cansancio anímico que otros equipos, pero seguro que tienes mas herramientas para superar estas situaciones.